lunes, 23 de diciembre de 2013

¡Feliz navidad!

La semana pasada, cuando leí los últimos Runrunes que Nelson Bocaranda publicaría en 2013, consideré que no sería mala idea seguir su ejemplo y darle al blog unas vacaciones, como las que me han dado a mi y gracias a las cuales estaré apartada de la capital del caos por algunos días. Para ser justa, debo reconocer que de hecho son estos días, cuando gran parte de los del interior nos regresamos a nuestras provincias, que Caracas suele ser una ciudad relativamente "disfrutable", al menos el metro es significativamente menos caótico.

A propósito de un intercambio de regalos que acordamos en la oficina, ha llegado a mis manos Los hombres que odiaban a las mujeres (Millennium I), el primer libro de la obra póstuma del señor Stieg Larsson (Suecia, 1954-2004). Estoy absorta con la historia y estoy leyendo a una velocidad comparable sólo con la velocidad con la que llegué a leer las novelas de Harry Potter. Aún cuando puede llegar a ser tan dramática y exagerada que parece ciencia ficción (llegando a recordarme las películas de Kill Bill de Quentin Tarantino), a veces incluso un poco predecible, estoy cautivada por la trama y es altamente probable que termine de leer la trilogía completa antes de la cena familiar de mañana. Me hace un poquito de gracia como me ha envuelto el libro: sí los personajes pasan horas sin dormir, intento hacer lo mismo; sí toman café, yo me antojo; sí descubren algo y no lo revelan explícitamente (y yo no lo puedo adivinar) me molesto con Larsson y después lo aplaudo por dar con la fórmula para conservar encadenado mi interés en su trabajo. Todavía estoy a 640 páginas de mi libertad, pero pasar a saludar por el blog es una función vital como comer, bañarme y esas cosas y merecía una pausa, así que ¡feliz navidad! 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Message alert: Stay positive!

Dicen que en ciertas ocasiones, cuando uno no tiene nada bueno que decir, lo mejor es guardar silencio. Puede ser bueno incluso no pensar, dejar la mente en blanco para ver si algún pensamiento positivo llega y contagia todo lo que las neuronas vayan a generar, como creo que me sucederá a mi esta noche después de haberme topado con estos dos mensajes:

"Sólo el comienzo
Lunes, 16 de diciembre de 2013 
Generalmente pensamos en los comienzos y en los finales como dos realidades opuestas, pero la verdad es que son iguales. Los nuevos comienzos siempre nos desafían con la elección de enfocar nuestra energía en la tristeza de lo que ha comenzado o en el entusiasmo y la admiración por lo que nos espera.
De la misma forma en la que la medianoche es tanto el final del día y el comienzo de uno nuevo, lo que parece ser un final es, por lo general, sólo el comienzo."
Tomado de un estado de Facebook de Manuela Bolívar, de la red Lidera. 

"No podrás cruzar nunca el océano, a menos de que tengas el coraje de perder de vista la orilla"

¡Que tengas una feliz semana!

lunes, 9 de diciembre de 2013

Dime a quién sigues en Twittter y te diré en qué país vives...

La versión 2.0 del famoso dicho se genera en mi mente a propósito de cómo son los días en el país polarizado en el que habito. 

Cuatro elecciones en menos de un año -si no me fallan los números del 12O al 8D debe haber 51 semanas o 357 días- ¿Eso nos hace super democráticos? Si, como no.

 Ayer fue otro de esos días en los que me costó mucho despegarme del Twitter, la misma ansiedad, las mismas ganas de leer la noticia de un hecho que probablemente no ocurrirá. Así fue ayer: yo reservando el tweet N° 5.000 para celebrar la victoria de la Unidad en el Municipio en el que voto y resulta que ganó el PSUV. 

En estos días ser demasiado optimista o demasiado pesimista es peligroso, pero somos vulnerables por la cantidad y la forma de la información con la que somos bombardeados día a día. Mi recomendación (algo obvia): atentos con las intenciones/incentivos de quien comunica, así van a poder anticipar en qué país los quieren hacer vivir.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Ahora ya no es lo mismo

Este post debía ser una reflexión acerca de lo complicado que puede ser trabajar y estudiar al mismo tiempo. Una cosa es ser solamente estudiante (que por cierto para mi fue una labor muy placentera) y otra cosa es trabajar y estudiar, que a veces parece más una tortura... Al final iba a celebrar que Yune y yo ya terminamos los diplomados (ella en Finanzas, yo en Aduana y Comercio Exterior) que hicimos gracias a la beca que nos dio la facultad, por aquellos años dorados en los que nos dimos el lujo de ser estudiantes a dedicación exclusiva. 

Sin embargo, el post va a estar empañado por el suceso de la noche, lluvia y apagón nacional otra vez...

[Sin comentarios hasta el próximo lunes]

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Déficit de atención?

El precio de pasar una noche más en casa se paga en forma de menos horas de sueño, con la consecuencia de todo el día como un zombie, claro está. Estaba anhelando que se terminara la jornada laboral para venirme a la residencia, pero decidí dedicarle unos minutos adicionales a la búsqueda (por Internet) de un repuesto para el carro de mi papá. Luego salí de la oficina y seguí cabeceando y bostezando hasta llegar a la residencia.

Guardar demasiadas cosas en los bolsillos puede darte sorpresas no gratas. Cuando llegue a mi cuarto y empecé a vaciar mis bolsillos no tenía ni mi pen drive 4 GB con una colección de libros sobre Corporate Finance y Excel, ni la lista con los números de teléfono de los concesionarios a los que había llamado preguntando por el repuesto para mi papá ¿en qué estaba pensando cuando decidí meter el carnet de la oficina, las llaves de la casa, el pen drive y la lista en un mismo bolsillo? No importa, a lo mejor ni siquiera estaba despierta. 

La rabia me espantó el sueño como por dos horas. Ahorita ya parece todo menos complicado: el pen drive esta cifrado y quien se lo encuentre no lo va poder usar, yo tengo respaldo de casi todos los libros y documentos en la laptop en la oficina, y de la lista no hay mucho que recordar, todos los concesionarios habían dicho "no hay, se agoto hace seis meses y no sabemos cuando llegue". Debí haber hecho la lista en Word.

lunes, 18 de noviembre de 2013

La salida

Recuerdo con algo de nostalgia mis pasatiempos de los domingos cuando no había TV por cable, ni Internet, ni viajes a Carabobo o Caracas. A veces eran cosas tan simples como descubrir una figura uniendo puntos, buscar diferencias entre imágenes o hallar un camino para salir de un laberinto.

Resolver los laberintos que vienen impresos en el periódico era relativamente sencillo, como jugador tienes una vista panorámica que te permite conocer con precisión donde están las entradas y las salidas o donde están los accesos que te llevan al punto en el que finalmente debas estar para considerarte ganador, así que puedes encontrar la solución desplazándote del principio al final o del final al principio.

Si quisiéramos extrapolar esto a la vida real, encontraremos que rara vez tenemos la oportunidad de ver el final del laberinto, a veces ni siquiera tenemos idea cómo será ese final. Igual creo en tres herramientas que pueden ayudarnos a salir del laberinto o encontrar el final con éxito: paciencia, constancia y una buena memoria. Si usted se encuentra con un callejón sin salida, se regresa e intenta de nuevo por otro lado, pero por favor, trate de recordar siempre los lugares por los cuales halla pasado, para no perder el tiempo y evitar malos ratos.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Lo que hace la diferencia

Una cosa es estar en un lugar como Maracay, y leer las noticias por Twitter, y otra cosa muy distinta es estar en Caracas y ser testigo presencial de cómo se engendra y se desarrolla el caso en 72 horas. 

A veces recuerdo a la profesora que me daba Teoría y Política Monetaria en el pregrado, en mitad de la crisis financiera que se había desatado en 2009 y los problemas de la Eurozona, ella estaba fascinada, fascinada porque estaba siendo testigo presencial de como se hacían realidad todos los malos presagios que aparecen como contraejemplos en los libros de economía. 

Todavía me falta ser testigo presencial de como se va diluyendo el efecto del discurso que lejos de pretender una mejora en la expectativas del desempeño de la economía del país, aspira a crear un determinado escenario para el 8D. Aunque puede llegar a ser un episodio fascinante en la historia de Venezuela, a mi no me alegra mucho, de hecho ¿hay alguien alegre? El problema es que no podemos hacer abstracción de esta historia, somos sus personajes, y se esta desenvolviendo aquí mismo en nuestro día a día. 

Yo abro el Twitter con cuidado, y trajo de abrirlo pocas veces al día porque me da algo de miego encontrarme con cosas como:

Y mis compañeros de trabajo que se ausentaron de la oficina durante alrededor de cuatro horas para ver si había chance de invertir sus utilidades en este mercado, le dan la razón al profesor Guerrero.  

lunes, 4 de noviembre de 2013

Mensajes no tan subliminales

Una de mis actividades favoritas cuando era preparadora, era retar a los muchachos a encontrar canciones que tuvieran que ver que alguno de los conceptos que se estudian en microeconomía I. Tal vez lo hice una o dos veces, pero hoy escuché una canción que me recordó cuánto me gustaba este "jueguito". En este post, cinco canciones y cómo se relacionan con la economía. Los enlaces dirigen a los vídeos en YouTube. 

El costo 'e la vida sube otra vez, el peso que baja, ya ni se ve
y las habichuelas no se pue'n comer, ni una libra de arroz, ni una cuarta 'e café
...Y la medicina eh, ya ves, camina al revés
aquí no se cura eh, ya ves, ni un callo en el pie

El Cuarteto de Nos - Nada es gratis en la vida. Tema: ética y costo de oportunidad.
Sea con dinero o no siempre se paga un favor y si veo que algo es fácil yo dudo enseguida
Pague antes o después la cuenta va a aparecer y está claro de que nada es gratis en la vida

Juan Luis Guerra - Buscando visa para un sueño. Tema: costos de transacción. 
Eran las cinco de la mañana, un seminarista, un obrero
con mil papeles de solvencia, que no les dan pa' ser sinceros
Eran las siete e la mañana y uno por uno al matadero
pues cada cual tiene su precio buscando visa para un sueño

Decisiones - Ruben Blades. Tema: Análisis costo-beneficio/Riesgo
La ex-señorita no ha decidido qué hacer. En su clase de Geografía, la maestra habla de Turquía
mientras que la susodicha sólo piensa en su desdicha y en su dilema ¡Ay, qué problema!
En casa, el novio ensaya qué va a decir. Seguro que va a morir cuando los padres se enteren.
Y aunque él, otra solución prefiere, no llega a esa decisión porque esperar es mejor, a ver si la regla viene.
Decisiones (Ave María), cada día (Si señor). Alguien pierde, alguien gana ¡Ave María!
Decisiones, todo cuesta. Salgan y hagan sus apuestas, ¡Ciudadanía!

Juan Luis Guerra - El Niágara en bicicleta. Tema: Bienes públicos/Fallas del Estado
Hay que chequearte la presión pero la sala está ocupada, y mi querido
en este hospital no hay luz para un electrocardiograma

lunes, 28 de octubre de 2013

Esperar sin desesperar

No acostumbro a publicar entradas tan largas porque valoro los minutos de mis lectores, pero a propósito de mi entrada del lunes pasado, me cruce con un artículo de Leonardo Padrón que me gustó mucho y quiero compartirles mis dos pasajes favoritos:

"Vivimos en función de fechas. Cuánto falta para navidad. Para el cumpleaños de un hijo. Para salir de vacaciones. Para la llegada del viernes. Para volver a ver a quien te marea los sentidos. La vida es un inventario de expectativas. Pero a los venezolanos nos ha dado por ser originales en los últimos años. Hemos ampliado nuestra lista de espera: Están las enfermas de cáncer de mama que esperan por máquinas de radioterapia. Las amas de casa que aguardan, en airadas colas, por la llegada de la harina y el aceite. Los educadores que esperan, impacientes, el aumento de sueldo. Los damnificados que llevan tres años viviendo en el inframundo de un refugio, mientras acechan el cumplimiento de una promesa que solo sabe postergarse. Los presos políticos que cuentan los días para abandonar una cárcel ilícita y cruel. Los prevenidos que esperan, alertas, el próximo apagón. Los empresarios y comerciantes que desgranan su impaciencia rogando que algún nuevo iluminado –los cambian cada 15 días [se refiere a los ministros y viceministros]– despeje el camino para que fluya la economía. Los medios impresos que parecen destinados a desaparecer cuando se les acabe la reserva de papel. Los viajeros que sienten la agresión de un dólar inalcanzable. Los hijos del exilio que ven el calendario como si fuera un péndulo calcinante. Los candidatos que insisten en la próxima elección. Los millones de venezolanos que aspiran que el desmadre nacional tenga fecha de extinción. Gente que cuenta los días para irse y gente que cuenta las horas para volver. Gente que sueña con el 8 de diciembre como un plebiscito. Gente que fantasea con un golpe de estado. Gente que especula con la renuncia de Maduro. Gente que aspira seguir chupándole plata al erario nacional. Gente que anhela eternizarse en el poder. Gente desesperada porque el destino se apure. Aquí todo el mundo está esperando algo. Todos tenemos un tictac urgido en nuestra mente. Los venezolanos aprendimos a vivir en cuenta regresiva.

En uno de los viajes a Valencia el chofer me relató el traumático episodio que vivió su esposa un día que fue víctima del tiempo. Necesitaba llegar puntual a una reunión de trabajo. El tráfico era –como dicta la costumbre– infernal. Se comunicó con su esposo por teléfono y él le dijo que la única opción era contratar los servicios de un mototaxista. Le obedeció a regañadientes pues nunca había usado ese medio de transporte. Eligió uno al azar. Se aferró al cojín con las dos manos y al primer giro venció el pudor y abrazó la cintura del desconocido. Todo transcurría normal, mientras el hombre esquivaba los carros y las normas de tránsito. Llegaron a un semáforo. El mototaxista vio a su derecha y descubrió a una mujer que manejaba su carro con el vidrio abajo. En su muñeca izquierda brillaba una pulsera de oro. El hombre sacó un arma inesperada, apuntó a la mujer, esgrimió una amenaza salpicada de groserías y en 30 segundos la pulsera había cambiado de dueño. Atrás, la pasajera del mototaxista no daba crédito a lo ocurrido. Había sido, de alguna manera, cómplice del robo. El se excusó: “Usted perdone, señora, pero es que la tipa me la puso papita”. A la cuadra siguiente se bajó de la moto temblando por todos los pliegues de su cuerpo."

lunes, 21 de octubre de 2013

Status: Escasez de buenas noticias

El Twitter es una herramienta para la difusión de información ¿no? Y es muy útil, sobre todo cuando estoy en la carretera. Pero hay veces en que entablamos una especie de relación amor/odio: cuando se convierte en el caldo de cultivo de algún rumor, en un hervidero de especulaciones y ocurrencias, como anoche con toda la matriz de especulación acerca de lo que estaba ocurriendo en el Hospital Militar.

No tenía ni dos horas de haber llegado a Caracas cuando me preguntaron sí sabía lo que estaba pasando, en realidad no tenía ni idea, pero creía saber como "enterarme rápido". Casi me fui a dormir a media noche después de que acepté que no me enteraría de nada. 

Reconozco esa sensación -y a lo mejor es una sensación colectiva-, ya la experimenté en diciembre del año pasado. Es una especie de cóctel que mezcla ansiedad con nerviosismo y un poco de miedo producto de la incertidumbre, es el resultado de esperar hacer realidad el deseo de leer una mala noticia en particular. Después de un rato, si la noticia no aparece, se te ocurre que tal vez eres muy masoquista o ingenuo/engañable.

Si fue verdad o no, o si fue un experimento del G2 cubano, no lo sé, pero al menos me distraje con las ocurrencias de las otras personas en Twitter: en el hospimil hay harina pan, azúcar, papel toilet; en el hospimil hay dólares a 6,30; en el hospimil murió el bolívar fuerte; y así, cualquier chiste asociado a la tragedia cotidiana.

Por cierto, me uno al duelo nacional por la pérdida de Oscar Yanes. Dice Pedro Leon Zapata -en Twitter, claro- que su muerte es una mandarina demasiado difícil de chupar. Así son las cosas. QEPD.

lunes, 14 de octubre de 2013

¿Son ideas mías o esto es difícil?

Hay lugares en los que uno quiere estar y hay lugares en los que uno debe estar.

Haberme residenciado por segunda vez ha sido aterrizar en la realidad de forma más aparatosa en comparación a cómo fue cuando estaba en la universidad. Cada vez me convenzo más de que aquello, con todo y sus complicaciones de fin de mundo, era un burbuja rosada. Ahora en el mundo de los adultos que se costean sus propios gastos todo es diferente y parece más difícil.

El viernes -que es mi día favorito de la semana- sería perfecto sí no tuviera que pasar cuatro horas en la autopista para llegar a Maracay. El domingo sería perfecto sí después no viniera el lunes y si eso no significara abandonar mi casa (la de mis papás). Ese es el momento reflexivo, miro la casa a mi alrededor y recuerdo las noticias que leo todos los días en la oficina, y recuerdo lo que he hablado con mis amigos que se han ido del país o los que planean irse. En ese momento parece una verdad irrefutable que al quedarme donde estoy, que es donde quiero estar, jamás tendré esas cosas -la casa, el carro, los muebles...-. En ese momento mis padres son héroes.

Aunque no sea mi lugar favorito, creo que estoy donde debo estar en este momento. Y creo que la clave es no perder la paciencia ni el foco mientras espero que se den las condiciones para que el aterrizaje aparatoso se convierte en despegue.

lunes, 7 de octubre de 2013

El dulce caos de la vuelta a clases

Ya hace más o menos dos semanas que inició el nuevo año escolar. Muy cerca de donde vivo queda una escuela, todas las mañanas cuando suena mi reloj casi a las 6 y siento que pagaría por no levantarme de la cama me digo a mi misma "piensa en las señoras que tienen que mandar/traer a los niños a la escuela, deja la flojera que llegar al trabajo no es nada". 

No me molesta en lo absoluto conseguirme a los uniformados en el autobús o en el metro, sé que se trasladan por una buena causa, y sé que muy pocos lo disfrutan porque no saben que tan rápido les tocará ver las cosas desde otro ángulo, no saben que tan rápido estarán mirando a otros niños con chemise beige y pensando sorprendidos, sobre ellos mismos: "Vale, pero si eso fue ayer". Confieso por cierto, que siempre he creído que esa clase de pensamientos es un síntoma de vejez.

En mi percepción personal, muy pocas cosas le restan hostilidad a Caracas. Los motorizados, que casi son el símbolo universal del desastre y la anarquía en esta -y en cualquier ciudad-, se convierten en otra cosa cuando los veo formados frente a un semáforo con sus parrilleros que van al colegio, o cuando están congestionando la acera frente a la escuela, y llegan con sus hijos e hijas, y procuran que los niños lleven puesto el casco. Así ya no parecen tan criminales malas personas.

A pesar de que muchos me habían dicho que una vez se reanudaran las clases, la ciudad sería un caos, eso no ocurrió, en cambio tengo un panorama un poco más motivador y menos frío todas las mañanas cuando voy a la oficina.

lunes, 30 de septiembre de 2013

De visita en el IV ENEE

Durante mi carrera como estudiante, solo asistí una vez a un Encuentro Nacional de Estudiantes de Economía. Fue hace más o menos dos años en la UCV, y nunca se me va a olvidar porque fue el evento en el que me entregaron mi premio por haber ganado el concurso de ensayos para estudiantes de Economía "El BCV y la inflación en Venezuela", cinco minutos de fama inolvidables, sin duda. La segunda vez que estuve en un ENEE fue la semana pasada, esta vez celebrado en la UC -mi alma mater- y con una mesa de trabajo de "Emprendimiento en Venezuela" dirigida por miembros del Club PPE. Jamás hubiese dicho que no a una invitación con semejante atractivo.

Prácticamente todo el staff del Club PPE que está en la Universidad estaba involucrado en la organización del evento. Me consta que se dedicaron y desgastaron para que todo pudiera salir excelente, como de hecho ocurrió. Como organización tuvimos la oportunidad de llevar un ponente invitado a la sesión inaugural y llevamos al héroe emprendedor que conocí gracias a Lidera, Victor Hugo Romero, el papá del Jaimito venezolano. Casi perdemos los nervios con su logística de traslado desde San Cristóbal hasta Naguanagua para tenerlo en el escenario por cuarenta minutos, pero valió la pena. Estaré eternamente agradecida con todas las personas que participaron en la afanosa tarea de traer, atender y regresar a Victor Hugo a su casa en Táchira.

Pocas horas después de que terminó el ENEE, me enteré de que el hermano menor de una de mis mejores profesoras/amigas del bachillerato está estudiando Economía. Fue una grata y curiosa sorpresa. El joven estudiante está convencido de que la suya es la mejor carrera del mundo y se empeña en difundirlo a los cuatro vientos. Me tomó algunos minutos atar los cabos. Al igual que yo, fue alumno de Thomas Chacón y del programa Aula Móvil de Economía que él coordina.

Hace más de seis años que conozco a Thomas. Es tal vez el primer Economista y el primer Emprendedor que conocí. También es quien me ayudo a inclinar la balanza a favor de Economía cuando Derecho era aún una de mis opciones de carrera. Fue mi primer profesor de Economía, firmo el título que avala que soy su colega, siempre ha sido mi amigo. Este año está compitiendo por el galardón de Emprendedor Social que otorga la fundación Venezuela Sin Límites, en este enlace pueden ver su candidatura y votar por él. Por favor lectores, voten por él. Gracias :). 

En este foto pueden ver a Thomas dando instrucciones a los chicos que iban a prestar el Servicio Comunitario a través de Aula Móvil de Economía. Dario, Melanie, Rafael, Daniel, Gustavo, Stefany son algunos de los que aparecen en esta foto. Todos se graduaron conmigo.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Top 5 momentos #WTF en el Metro de Caracas

Esta semana el post va dedicado al Metro de Caracas, en conmemoración a mis primeras ocho semanas en el Distrito Capital:

5 - La señora que iba pidiendo moneditas, y de repente empezó a gritar, sin dirigirse a alguien en particular "Dame un bolívar tu española, que tienes un edificio, en cambio a mi se me quemó el rancho, y me robaron ayer en La Hoyada, unas mujeres".

4 - El borracho que iba hablando (solo) de lo ingratas que son las mujeres, y que todas son iguales, mientras repetía ¿Verdad?, sin que nadie le contestara.

3 - La pelea entre un señor y una señora, que por culpa del congestionamiento en la hora pico iban uno pegado del otro (sin opción de moverse para ningún lado), pero que iban soltando al aire frases como "La gente maleducada que empuja, así no se puede", "Respete si quiere que lo respeten", "Esos animalitos del monte que andan por ahí (suspiro)", "Calladita se ve más bonita"

2 - El día en que se desocupó un puesto delante de mí, pero yo tenía al lado a una señora y a una niña. Le dije a la señora que se sentara allí con la niña y con cara de extrañada me dijo que no, le dije que sentara a la niña y me dijo que no, agitando la cabeza con fuerza. Me senté yo, que más. Miré detalladamente a la niña. No era una niña ni mucho menos la hija de la señora, sino una muchacha bajita que a lo mejor tenía hipopituitarismo (como en la película "La Huérfana"). Inserte aquí cara de vergüenza durante las tres siguientes estaciones.

1 - El señor que iba hablando (solo) de su mujer y el "come muslo" de ésta, mientras llevaba una prenda interior femenina de color amarillo en la cabeza.

lunes, 16 de septiembre de 2013

"Me iría demasiado"

La vida es una sucesión de etapas. Cuando frecuentas a personas que son contemporáneas contigo y van creciendo juntos, suele ocurrir lo siguiente: todos cumplen 15 años el mismo año, todos dejan el bachillerato el mismo año, todos entran a la universidad el mismo año, todos cumplen 18 el mismo año, sí son nerds es probable que todos se conviertan en preparadores el mismo año, luego todos cumplen 20 -y empiezan a sentirse viejos- el mismo año, dejan la universidad el mismo año, se convierten en asalariados el mismo año, y así sucesivamente.

Llega un momento en que incluso piensas que enserio vas a frecuentar a las mismas personas por el resto de tu vida. Hasta que un día pasa algo que cambia totalmente el curso de las cosas, empiezan a casarse, tienen hijos o deciden irse del país.

Irse del país... Sea cual sea el motivo, el potencial emigrante siempre suele estar muy entusiasmado y en muchos casos hasta optimista, aunque ninguna actitud más evidente que su determinación a emigrar, que para mi es lo que al final cuenta. En ese momento la amistad para toda la vida se redimensiona, hasta que el potencial emigrante dice "Podrás ir a visitarme cuando quieras, y no tendrás que gastar en hotel" o pregunta "¿Por qué no te vas también?", y empiezas a cuestionarte tu plan de vida, pensando que tal vez han llegado a ese año en que todos deben salir del país. 

También se vale probar con otro grupo de contemporáneos, los que se casan y/o tienen hijos por ejemplo, son la otra opción. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Dear me (in the future)

Hoy dejo un juguete que me encontré el fin de semana (otra vez gracias a Sonia y sus recomendaciones de suscribirme a StumbleUpon), es una herramienta de Internet que se llama OhLife y el eslogan es: OhLife te ayuda a recordar qué ha pasado en tu vida. El chiste es escribir una carta para ti mismo y establecer le fecha de entrega en el futuro, por defecto la aplicación sugiere un año. Al final dice que es como construir tu propia cápsula del tiempo :).

Si alguien se anima a dejarse un mensajito, aquí está el enlace: 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Que fácil

Últimamente he estado recordando mucho a mi profesor de la asignatura Mercado de Capitales en la Universidad, Francisco Cheng, mejor conocido como el chino Cheng. En un oportunidad unos muchachos que estaban por graduarse le confesaron que estaban ansiosos por salir de la Universidad y el chino dijo algo así como ¿para qué quieren graduarse? Ser estudiante es mejor, estás tranquilo, sin preocupaciones, es más fácil.

Cheng tenía razón, pero ningún graduando lo admitirá jamás, porque reconocer eso realmente "corta la nota". Cuando uno es estudiante, sólo estudiante, cuenta con un beneficio envidiable: todas las dudas y preguntas tienen una respuesta correcta, y están al final de la guía, al final del libro, en Internet, se las sabe el preparador o el profesor, pero existen y alguien las sabe. En cambio, fuera de la Universidad sólo sabes diste con la respuesta correcta si no trae consecuencias negativas. Tal vez por eso hay gente que le tiene tan poca confianza a la academia, por hacer que a veces "todo" parezca tan fácil.

lunes, 26 de agosto de 2013

De tiempos y distancias

¿Habrá una cuenta en Twitter que emita información en tiempo real sobre el estado del metro de Caracas?

Extraño escuchar Victoria 103.9 FM. En compañía de esa emisora hacía mis viajes a Guacara, la sintonizaba con mucha frecuencia, sobre todo cuando se congestionaba fuertemente la ARC; sí la cobertura de la señal de la operadora me lo permitía no me despegaba del Twitter, aún si tenía la radio encendida.

Cuando viajaba en transporte público nada me irritaba más que pensar que el tiempo que pasaba en la autopista no correspondía a la distancia entre la ciudad en la que vivía y la ciudad en la que trabajaba. Ahora la brecha entre la realidad y Google Maps se disparó, de recorrer 40 Km en noventa minutos (máximo con colas) pasé a recorrer 12 Km en la misma cantidad de tiempo (mínimo con condiciones favorables). Precisamente eso es no tener vida, y además:


La nota hace referencia a Buenos Aires, en Argentina, pero yo no veo la diferencia de las consecuencias.

Ya voy a cumplir un mes por estos lados, y mi mudanza a un lugar menos lejos de mi oficina está programada para el próximo fin de semana. Prometo poner de mi parte para pasar menos tiempo atascada en el tráfico, y de mal humor.  

lunes, 19 de agosto de 2013

Una cuestión de compromiso

A la hora que llego a la residencia la potencia de la señal de datos es pésima, no puedo ver ni mis mensajes en Gmail. Hoy, ya que mi roommate se había quedado dormida súper temprano, decidí poner una alarma e irme a dormir, para poder navegar cómodamente unas horas más tarde. 

Cuando sonó la alarma dos horas después, tenía ganas de hacer lo que hago todos los días por las mañanas, postergar y postergar hasta que tengo que levantarme de la cama como un resorte. Poder conectarme a Internet es una cura para muchos de mis males, puedo estar muy cansada, pero siempre puedo estar un rato más en la PC, así que después de recargar mis páginas favoritas ya no fue tan difícil mantenerme despierta.

Después de que termino de chequear todo, y de publicar en el blog, ya puedo reanudar mi sesión de sueño y me complazco al saber que pude cumplir con todos los pendientes, sin postergar nada.

No puede haber constancia de las acciones si no hay compromiso, y no puede haber victoria sin constancia (¿no es así que dicen que dijo Simón Bolívar?), o dicho de otra forma: el éxito en el largo plazo está garantizado si somos disciplinados al ejecutar las pequeñas tareas del corto plazo. Esta es la clase de mensajes que trato de repetir en mi mente, de lunes a sábado de 8 am a 5 pm, con algunas excepciones las noches de los viernes y naturalmente las noches de los sábados y los domingos en la mañana, cuando el mensaje es todos estaremos muertos en el largo plazo, y es cuando me resisto más a salir de la cama, o a tomar el bus de regreso a Caracas.

lunes, 12 de agosto de 2013

Si no incomoda, no sirve

Una conversación que sostuve con un amigo:

Sandy: Señor ¿cómo van los negocios?
Eduardo: Epale .. bien y tu?
Sandy: Fino, adaptándome a Caracas. Lo cual no es muy cómodo pero ¿qué cambio es cómodo?
Eduardo: jajajaja, tas adaptándote a tener que hacer todo tu, jajaja
Sandy: Siiii. Jajajaja, usted cómo que sabe de qué estoy hablando
Eduardo: jajaja lo aprendí a los 24 años
Sandy: Mensaje subliminal: "Nunca es tarde, deja la flojera"
Eduardo: jajajaja nadie dijo eso

A veces siento que voy a morir intoxicada por mis propias píldoras de motivación, a veces pienso que estoy pasada de dramática, y lamento tener que ser tan breve pero tengo mucho que leer y en algún momento tengo que dormir. Sólo pasé a saludar y a dejarme un mensaje (si, de motivación, de autoayuda nunca): 

Salga de su zona de confort. Sólo se puede crecer si usted está dispuesto a sentirse incómodo y molesto al intentar algo nuevo.” 
Brian Tracy - orador motivacional y empresario, canadiense.

P.D.: Pueden hacer clic sobre la imagen e ir al sitio web de donde saqué la frase, hay otras 11 más :).

lunes, 5 de agosto de 2013

Controlling de mis finanzas

Una de las cosas que más me emocionaba de mi trabajo anterior era la posibilidad de convertirme algún día en controlling de finanzas, hoy una de las cosas que más me preocupa, es que me vaya a equivocar demasiadas veces antes de aprender a ser una muy buena controlling de mis propias finanzas.

Un controlling en una empresa es la persona que se encarga de planificar, organizar y dirigir alguna clase de recursos, un controlling de finanzas haría eso con el dinero. Al venirme para Caracas y renunciar a dos de los más grandes subsidios no gubernamentales a los que tenía derecho (la casa y el carro de mis padres) me he vuelto a encontrar con este ejercicio adjunto a la vida del residenciado, llevar la cuenta de todo.

Y cuando digo todo es todo: la ropa de la semana, los desayunos almuerzos y cenas de la semana, el número de viajes en metro de la semana, y el costo de los pasajes ida y vuelta de aquí a la casa de mis padres cada fin de semana. Al final de cada día, el balance que llevo en una hoja de cálculo en Drive debe indicar un monto que tiene que coincidir con lo que me queda en el monedero. Así es más o menos cómo funciona un presupuesto, y si cuadra, es aún mejor.

No me puedo adelantar a los acontecimientos, pero tampoco puedo renunciar a ser optimista. Yo ya sé por experiencia que las mejores lecciones no tienen porque estar siempre en un salón de clases, o una oficina. Con este ejercicio al menos la disciplina la voy a fortalecer.

lunes, 29 de julio de 2013

Amigos cointegrados

Hay muchas formas de ser cursi. El año pasado -o tal vez el anterior, no recuerdo bien- Liz Fosslien, una analista de ARC Worldwide, amante de los gráficos, publicó en su blog en víspera del día del amor y la amistad, una entrada titulada 14 formas en las que un Economista dice Te Amo (en inglés). 

Cada una de las 14 formas de decir Te Amo tiene un gráfico. Fosslien define ésta como una forma nerd de hacer feliz a tu enamorado(a) en San Valentín. A mi me encantan los gráficos rotulados con "El monopolio natural de mi corazón es todo tuyo", "Para lo que ofreces, mi demanda es inelástica", "La utilidad marginal de pasar tiempo contigo nunca disminuye" y esta imagen que captura la estrategia óptima para la teoría de juegos aplicada al amor: 


A Fosslien le faltó tomar en cuenta el concepto de cointegración, debe ser porque estaba más enfocada a la microeconomía que a la econometría, o porque es ligeramente menos romántico, pero habemos suficientes nerds en el mundo para inventarnos nuestros propios piropos con otros conceptos económicos.

Para simplificar, la cointegración es un concepto que se usa en la econometría de series de tiempo (conjunto de valores que se registra cada hora, día, mes, año). Dos o más series de tiempo están cointegradas si en el largo plazo se mueven conjuntamente hacía un equilibrio, aún cuando en el corto plazo puedan desviarse o "separarse" unas de otras por la magnitud de sus valores.

La semana pasada, mientras Yuneygla y yo buscabamos residencia en Caracas surgió el chiste, me dijo: "Ahora yo voy a trabajar con Jesús, y voy a ser tu roommate ¿viste? Aunque al salir de la Universidad cada uno tomo un camino distinto, nos volvimos a encontrar en Caracas. Estamos cointegrados".

Esa es la forma nerd de decir que aspiramos a ser amigos por siempre.

lunes, 22 de julio de 2013

Mi alumna más antigua

Creo recordar que ella tenía unos ocho años, yo debería haber tenido once. Ella estaba teniendo problemas con las matemáticas y mi mamá pensó que era buena idea comprar un pizarrón de tiza para que practicáramos. 

Las primeras clases fueron un desastre, ella no entendía, yo no me sabía explicar, y el borrador y las tizas eran arrojados bruscamente al suelo cada vez que las cuentas no daban. Con el tiempo ella logró manejar sus emociones mientras aprendía, yo aprendí a tener más paciencia y a explicarme mejor. Muchísimo antes de que yo imaginara siquiera que alguna vez sería preparadora, ya tenía una alumna en mi propia casa, mi hermana menor. 

Principalmente su dolor de cabeza han sido los números, fue así en primaria, en secundaría y por supuesto en la universidad. Pero había otra cosa que -según ella- no se le daba, y al parecer ni siquiera le interesaba: el inglés. A mi siempre me ha gustado pero nunca lo he estudiado formalmente en alguna academia de idiomas, pero el año pasado decidí entrar a FUNDAUC. Le comenté a mi hermana que si estudiaba inglés, al terminar la universidad tendría una ventaja que yo no tuve, un certificado del dominio del idioma, y aunque no le entusiasmaba mucho, finalmente aceptó. 

Mi hermana le tenía mucho miedo al inglés, y me hacía estudiar más de lo que yo quería (aún cuando me gusta el idioma). A mi se me complicó el horario y entre el trabajo y Lidera sacaron de mi agenda las clases de inglés. Mi hermana tuvo que seguir sola, pero le perdió el miedo al idioma, de vez en cuando me pedía que le ayudara en algo, pero primero me explicaba de que se trataba la clase, muy sutilmente, los roles se estaban cambiando.

Mientras yo todavía estoy esperando para cursar el nivel seis, el jueves mi hermana presentará su última prueba del décimo y último nivel del curso básico, con la firme convicción de que quiere seguir al nivel avanzado y tomar el curso conversacional. Satisfecha y orgullosa como estoy de sus resultados, sólo me resta decirle una cosa: congratulations dear pupil, keep going ;)!

lunes, 15 de julio de 2013

Dejà Vu

Si me dieran hoy la oportunidad de elegir un momento de mi vida universitaria para revivirlo, uno de los últimos que elegiría sería el momento en que me tocó buscar residencia.

Lo bueno de aquella ocasión, naturalmente, es que me hizo darme cuenta de lo maravillosa que era mi casa. Ningún lugar me parecía bueno, todos tenían un pero, que en el fondo era sencillamente un "pero, no es mi casa". Al final conseguí un sitio en donde siempre me sentí a gusto, y que está tan cerca de la Universidad de Carabobo que yo podía llegar al arco de Bárbula caminando. Estuve residencia durante casi tres años, y los tres años los pasé en la misma casa, se llama Marina, como su dueña, no era mi casa, pero se le parecía bastante. 

Mi próximo trabajo me espera en Caracas para el mes de Agosto. Y aquí vamos otra vez, a buscar residencia; otra vez a comparar, tanto con mi casa como con mi antigua residencia universitaria. Estoy muy clara en que así no es como esta búsqueda va a dar resultados, Caracas no es Naguanagua, yo no soy estudiante, pero esas son mis referencias mentales y es difícil obviarlas. En aquella oportunidad yo había definido la experiencia como una prueba de madurez, pues bueno, vamos a revalidar las aptitudes con otra prueba de madurez, digamos que es parte del postgrado de habilidades blandas.

¿Habrá una Marina en Caracas?

Si me dieran hoy la oportunidad de elegir un momento de mi vida universitaria para revivirlo, uno de los primeros que elegiría sería la noche de la marcha triunfal. Mañana es la de la promoción 78 de Economía. Allá voy a estar.

lunes, 8 de julio de 2013

Welcome aboard!

Welcome aboard! fueron las palabras de Eduardo Landaeta, el director de la revista Mentor Gerencial, cuando acepté unirme a su equipo de colaboradores el pasado martes.

Después de haber pertenecido al equipo de gestión de contenidos del sitio web del Club PPE y tener un año escribiendo en este blog, pasar a formar parte del equipo de redacción de Mentor Gerencial es todo un honor. Eduardo me explicó que, aunque existió una versión impresa de la revista, hoy en día es 100% virtual y los colaboradores trabajan casi exclusivamente en línea, al punto que a algunos ni los conoce en persona. Particularmente a mi me parece un proyecto genial y estoy encantada de que me hayan considerado para ayudarlos. Así que, estimados lectores, no se extrañen si de ahora en adelante les pido que interrumpan su lectura aquí, para que disfruten de los contenidos de la revista. 

De más está decir que los invito a pasar por la página de fans de Mentor Gerencial en Facebook y a echarle un vistazo a su timeline en Twitter, mientras esperamos la próxima edición de la revista, que sale en Agosto. 

lunes, 1 de julio de 2013

Final de temporada

En su libro "El malestar en la globalización" (2002), el economista Joseph Stiglitz (Premio Nobel, 2001), hacía una crítica sobre cómo los asesores de instituciones como el FMI y el Banco Mundial daban instrucciones acerca de lo que los países pobres debían o no hacer, cuando ellos se encontraban a kilómetros de esos lugares y eran ajenos a su realidad. Stiglitz decía que es muy sencillo tomar una decisión cuando desconoces por completo quiénes serán los afectados por sus consecuencias.

Mientras yo estuve de viaje, alguien en algún lugar del mundo decidió que la empresa para la cual yo trabajaba no necesitaba un nuevo empleado fijo en el área de controlling, así que el viernes se terminó mi contrato y con él mi primera relación laboral, así como todos los planes y aspiraciones representados por mi presencia en el departamento. 

Las conversaciones que sostuve con mi jefe, mis compañeras de trabajo, el gerente general, la gerente de RRHH y las facilitadoras que nos acompañaron en Puerto Ordaz ayudaron a que este final de temporada no fuera exageradamente traumático. Algunas personas que se despidieron de mi la semana pasada lo hacían con un tono de condolencias que me parecía medio pavoso, pero entiendo que estaban tratando de ser empáticos.

Yo estudié una carrera que me preparó para esto, no precisamente para ser la victima de una estrategia de óptimo tamaño mínimo de planta como medio para protegerse del riesgo país, pero es algo que no me sorprende ni me ofende. Mi carrera también me enseñó a pensar de forma estratégica y a construir marca personal, así que la vida sigue, con algún nuevo cliente, aunque ahora fantasee con que tal vez algún día haya recompra del primero.

Esta entrada va dedicada a mis colegas de Henkel Venezolana, S. A., en especial al equipo de AC Venezuela (Maritza, Rosana, Cecilia, Luis, Felisabel, Yosmar, Graciela, Yaribeth, René, Abelardo y Gerardo en oficina, y los ejecutivos de venta y asesores técnicos de Fester fuera de la oficina), a Patricia Semeco y al señor Roberto Rodríguez por no descartarme en mi primera entrevista, aunque no tenía experiencia en nada más que dar clases. A María Búa por recordarme tanto a Arelis Vivas. A Rocío González y a mi ex alumna Anelvi Foucault por referirme. Al equipo femenino de dominó que participó en los juegos industriales. Gracias especiales a Anny Silva y a Erwin Reyes por ser lectores fieles de este blog.

De regalo les dejo la melodía de fondo, mi propia versión acústica de Gold Forever, canción interpretada originalmente por The Wanted, una banda británica. La he tenido pegada por alrededor de dos semanas, así que oficialmente se convirtió en el soundtrack del final de temporada. Espero dos cosas: que me disculpen la baja calidad del sonido, y que les guste. 


Hasta pronto colegas ;).

lunes, 24 de junio de 2013

Bienvenidos a la red Lidera

El pasado viernes 21 fueron notificados de su admisión los doscientos nuevos miembros de la red Lidera, para empezar este viernes 28 con las actividades académicas de lo que será la quinta cohorte del programa. Deberíamos cambiar el hashtag #SeVieneLaIV por #LlegoLaIV.

Hay entre los nuevos miembros de la red, algunas personas que se conocen mi historia en Lidera. Se emocionaron, se postularon, y ahora están en el programa. Hemos hablado, y con algo de temor por causarles algún desaire, les he advertido que no se van a encontrar con un panorama fácil, ni en el país (cosa que ellos saben muy bien, porque casi todos están en la Universidad, de paro) ni en la Fundación. 

Afortunadamente, su entusiasmo es a prueba de pesimismo y casi que cuentan los minutos para que llegue el viernes. Lidera, como toda experiencia, se puede documentar y puedes difundir testimonios, fotos, vídeos, tweets y estados de Facebook, pero no puedes hacer que las personas comprendan, sólo con eso, todo lo que el programa significa. Yo sé que van a seguir preguntándome cosas, y aunque todos estamos destinados a no ser uno más del montón, ahora ustedes son protagonistas de su propia historia y ningún adelanto o spoiler que yo les filtre les va a servir. Vivan su experiencia y disfrútenla al máximo, que ahora yo me quedo de este lado, a leer y escuchar los cuentos.

Entrada especialmente dedicada a Yuneygla Gómez, Paola González, Francis Castillo, Carlos Montoya, Marifé Reyes, Evencio Alvarez y Jorge Suárez. Felicitaciones :).

lunes, 17 de junio de 2013

Lo que no está en los libros

Y después de casi diez meses, ya puedo decretar cuál fue la mejor lección que aprendí en mi primer trabajo. No, no tiene que ver con Excel, con Lotus Notes, con SAP o con los recursos de la Intranet. Tiene que ver con la gente.

Durante mi viaje de la semana pasada tuve una importante conversación con mis compañeras de trabajo. Traté de explicarles lo que me gustaba del trabajo, lo que no, y porque a veces rendía mucho y a veces rendía poco. Fue un segundo extramuro, que a mi parecer enfrenté de una forma bastante satisfactoria, hasta me siento algo orgullosa. 

No es fácil ser sincero con la gente, si se te pasa la mano pecas de grosero, y si tus interlocutores se sienten ofendidos y de una conversación desencadenas una confrontación, pero aún (al menos desde mi punto de vista). Al final, estas experiencias son como las medicinas, amargas cuando te las tomas, pero necesarias y útiles en el mediano y largo plazo. Ya al final del viaje le comentaba a mi jefe que me había gustado la experiencia, porque en serio esto nunca lo hubiese aprendido en la universidad, y él me dijo -palabras más, palabras menos- ¿Sabes por qué no lo enseñan en la Universidad? Porque no se puede enseñar como lo demás, sólo se aprende cuando lo vives.

Yo aún tengo mucho, pero muchísimo que aprender y vivir acerca de relaciones interpersonales. Por ahora anticipo mi agradecimiento a Carlos (Pepo) Gaviria, de Forja Consultores, quien fue uno de nuestros facilitadores en el extramuro de Lidera, y a Ilse Gómez y a Erika Hernández, de Murá Servicios de Consultoría Organizacional, que apoyaron al equipo de ventas la semana pasada. Son geniales y transmiten una vibra demasiado buena. Por culpa de ellos fantaseo con ser coach y practicar kundalini yoga y tai chi.

lunes, 10 de junio de 2013

Saludos desde Puerto Ordaz

He venido aquí con mi equipo de trabajo porque vamos a llevar a cabo la reunión anual de ventas. La dinámica es sencilla, se revisan las lecciones del año pasado, se revisan los retos que plantea este año y luego se le inyecta al equipo una dosis muy fuerte de motivación y entusiasmo para que al final de la semana quedemos convencidos de que nos vamos a comer al mundo.

El tema de la reunión es el fútbol, y particularmente el trabajo en equipo teniendo como referencia a la selección venezolana de fútbol, mejor conocida como La Vinotinto. Mañana nos van a llevar al juego versus Uruguay, solo por eso ya estoy convencida de que será un viaje que voy a disfrutar mucho.

Por otro lado, es por los momentos el último viaje que haré con el equipo, pues mi contrato expira el 28 de este mes. Esta noche, durante la cena, me senté junto a una de las personas que nos va a colaborar con la labor de alineación del equipo (la coach), frente a nosotras estaba la gerente de marketing, y empezamos a hablar de las nuevas generaciones, sus formas de comunicarse y su afán por vivir conectados, que si no es lo mismo trabajar en red que trabajar en equipo, entre otras cosas. Fue una conversación que me agradó mucho, parecía que me la estaban dedicando.

Cuando nos trajeron los platos con la cena, les pedí a mis interlocutores permiso para tomarle una foto al plato, y les expliqué que tenía la intención de subirla a Instagram. Entonces la coach preguntó "Pero ¿por qué? ¿qué sientes cuando lo haces?"

Todos los que estaban en la mesa, que no habían escuchado la conversación, mas si la pregunta, soltaron la carcajada, y ahí empezó el chalequeo, que va a durar hasta que se clausure la reunión.

Y es que es una buena pregunta, y debería esforzarme por encontrar una respuesta creativa, capaz termino hallando un buen story telling para mis próximas entrevistas de trabajo.

lunes, 3 de junio de 2013

Saludos desde Maracay

No hay mucho que comentar sobre ésta entrada, estoy en casa y estoy feliz, como suele ocurrir cuando me ausento por cierto tiempo.

Previamente había comentado en un estado de Facebook lo conmovida que me encontraba por haber terminado la experiencia internacional de Lidera, ahora estoy conmovida y satisfecha de haber vuelto a casa, pensando que este retorno, la bienvenida de mi familia y ésta publicación desde mi nueva tableta constituyen uno de los mejores momentos del viaje.

En este momento las dos semanas que pasé fuera del país parecen haber transcurrido fugaces. En realidad, hay varias cosas que asimiliar y procesar durante los próximos días. Creo que este será un jet lag un poco más largo de lo previsto.

lunes, 27 de mayo de 2013

Saludos desde Madrid

Ya mi viaje lleva ocho días. La estancia y la experiencia en Salamanca fueron muy gratas. Ahora es el turno de vivir la experiencia internacional durante ocho días en Madrid, la capital.

Madrid es una capital del primer mundo, en algunas cosas me recuerda a Caracas, aunque no se decir precisamente en qué, a lo mejor porque es más una percepción que un hecho objetivo. Aquí hay muchos monumentos, palacios y sitios turísticos, también está la sede de los ministerios y demás dependencias del Estado,incluyendo a Moncloa, el palacio de gobierno, equivalente a Miraflores, al cual por cierto visitaremos en los próximos días.

Aquí no habrá sesiones académicas ni universidad, solo visitas guiadas a varios organismos, algunos de los cuales nos irán confirmando en la semana.

Llevo poco más de 24 horas en la ciudad y aunque no me siento tan cómoda como en Salamanca, ya conocí algunas estaciones del metro y el Parque El Retiro, que es precioso, además resultó tener unos bancos muy cómodos, pues luego de almorzar me acosté en un banco del parque a tomar el sol -estaba soplando una brisa fría- y me quedé dormida como por 20 minutos.

Por último dejo una foto de la Plaza del Callao, que queda en el centro de Madrid, así estaba adornada esta noche cuando regresabamos al hostal, todavía no sabemos qué van a hacer allí.

lunes, 20 de mayo de 2013

Saludos desde Salamanca

Desde ayer comenzó la experiencia internacional de Lidera, mejor conocida como fase 3 o España.

Si, es precisamente Salamanca desde donde escribo hoy. El viaje en avión, de casi 8 horas de duración, fue casi una tortura, pero el hecho de pasar casi todo el día sin una conexión a Internet estable fue mucho peor para mis nervios. Me tenía demasiado ansiosa la necesidad de notificarle a mi familia que estoy bien, con algo de frío y cansada pero bien, y lista para empezar mañana las sesiones académicas en el Colegio Fonsca de la Universidad de Salamanca.

Perdonen las faltas en el formato de la entrada, pero hoy estoy publicando desde el celular.

¡Hasta el próximo lunes!

lunes, 13 de mayo de 2013

Ansiedad y miedo o ambición y paciencia

Anoche volvieron a preguntarme si me hacía falta la universidad, yo a veces también me hago esa pregunta. Dije que sí. A medida que se pasa el tiempo me convenzo de que la Universidad "era fácil", y no sé si es porque de verdad es relativamente más sencilla que el aprendizaje en el trabajo o es que a mi me está fallando la memoria. He hecho el ejercicio de determinar cuáles son las cosas que más extraño y los resultados parciales son: mis compinches, la sensación de que sabía mucho, las aspiraciones -que se inflaban en la medida en que se acercaba la fecha de mi egreso- y el poco miedo que le tenía a los grandes retos.

Ahora, no hay compinches, no hay sensación de que sepa mucho de algo, las aspiraciones van en montaña rusa dependiendo de si mi semana tiene muchos tinos o desaciertos y empecé a tenerle miedo a hacer las cosas mal. Es desesperante recordar que hace apenas nueve meses, tenía ganas de comerme al mundo y no había ni rastro de algún sentimiento que me lo impidiera o me cohibiera, pero... 

Esto de trabajar para una corporación es otra cosa, como en su momento lo fue pasar del liceo a la universidad. Hoy estoy cometiendo el error de compararme conmigo misma cuando estaba terminando mi carrera académica, y de inmediato recuerdo lo placentero que es estar en la zona de confort, muy pocas veces me detengo a pensar cómo fue que llegue ahí y que tanto tuve que sacrificar para lograr el reconocimiento de mis pares.

El consejo es el mismo, aunque salga parafraseado de distintas bocas: no te desesperes. Me cuesta, porque me acostumbre a la velocidad, a la que llevaba en la universidad, pero optaré por re-aprender, ya que eso de aprender como que si es a prueba de cambios bruscos en el entorno.

Conozco algunas historias de éxito y sé que en ninguna la ambición estuvo acompañada de ansiedad, miedo o impaciencia. De hecho, esta noche, encontré una definición de paciencia que me dejó encantada y que debería, como mínimo, tatuarme en la mente: 

"Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho."

Si la paciencia es el medidor de lo que se desea mucho, entonces si, debo ser paciente, muy paciente.

lunes, 6 de mayo de 2013

La fiebre de conocer

Se estima que dentro de dos semana mis compañeros de la tercera fase de Lidera y yo estemos en España, viviendo lo que en la red se conoce como la experiencia internacional. 

Hasta este fin de semana yo me sentía como la única pérdida que todavía no tenía un plan. Lo cierto es que ninguno en mi círculo tiene un plan definido aún, en parte porque no nos han dado un programa detallando las actividades que llevaremos a cabo allá, en parte porque estamos muy ocupados haciendo nuestros trámites personales para viajar y terminando de recaudar los fondos para financiar el viaje.

De hecho, la semana pasada una de mis compañeras en el trabajo me preguntó "¿Y cómo te sientes?" a lo que yo respondí "¿Cómo me siento de qué?", se refería evidentemente al viaje, y yo lo sabía, pero traté de evadir la pregunta porque la verdad me daba miedo admitir que el tiempo estaba corriendo y yo sentía que las cosas se me estaban saliendo de control, fueron dos o tres días medio caóticos pensando en CADIVI, el banco, el equipaje, cuánto será prudente gastar, la planilla de las vacaciones, el traslado a Maiquetía y cómo van a quedar distribuidas las tareas mientras no esté en la oficina.

Después de pasar el fin de semana en Caracas en compañía de quienes serán mis compañeros de viaje, despejé muchas de mis dudas y drené gran parte de mi ansiedad. Estas dos semanas antes del viaje serán cortas, las semanas de estadía allá también, y no hay forma de detener el tiempo o hacer que vaya más lento, esto, como todo en Lidera y como todo en la vida también es un aprendizaje. Mi viaje comenzó hace mucho, y vale la pena recordar que de todas las experiencias algo queda, aún si la experiencia es perderse un rato en el metro de Madrid. 

martes, 30 de abril de 2013

Feliz cumpleaños Blog

Sé que debí haber publicado ayer, y sinceramente lo olvidé, pero esta mañana cuando desperté y recordé mi falta, inmediatamente pensé "Hoy es un mejor día para publicar".

Yo estaba de vacaciones hace un año, y buscando en qué ocuparme cuando surgió la idea de empezar un blog. Era la mañana del lunes 30 de Abril de 2012 y en medio de la inspiración y la conmoción que me invadían por aquellos tiempos, decidí que abriría el blog porque yo tenia muchas cosas que contar y compartir.

Ahorita me parece que se me hizo muy fácil tomar la decisión, es decir, que en cierto sentido me tomé muy a la ligera eso de tener un blog, que con el paso del tiempo se ha vuelto importante para mi porque se ha convertido en una especie de breve semanario de mi vida. 

Lo más bonito de tener este conjunto de publicaciones aquí en El Poder de Preguntar, es que me recuerda que hace doce, diez, ocho meses, yo estaba celebrando muchas cosas y pensaba que era difícil hacer más cosas y hacerlas mejor, pero resulta que no, y menos mal que no, porque eso garantiza que podremos seguir celebrando los cumpleaños de este espacio.

Gracias a todos los que han estado siguiendo las publicaciones. Un abrazo. 

Sandy. 

lunes, 22 de abril de 2013

La vida sigue

Hace quince días que publiqué mi entrada más reciente. Después de aquel lunes, que tuvo final feliz porque  me mantuve despierta hasta que llegaron mis notas de Lidera, tuve un par de semanas un poco caóticas, pues en la oficina nos estábamos preparando para recibir la visita de nuestro jefe, quien viene de Colombia, y en el país nos estábamos preparando para las elecciones presidenciales del 14 de Abril.

El viernes ya todo estaba preparado para la reunión con el jefe. Empezó el fin de semana, llegó el domingo, votamos, el CNE anunció los resultados, Capriles dijo que no los reconocería hasta que hicieran auditoria voto a voto (así mejor #VotoAVoto) y empezó la semana del 15 de Abril, más caótica que la anterior. 

El viaje del jefe fue suspendido, y con él, todas las reuniones que se sostendrían esa semana. Visto en retrospectiva, quizá fue la semana menos productiva en mis siete meses y medio de carrera corporativa en la empresa, no por el hecho de que todo el trabajo de la semana previa fue en vano, sino porque del 15 al 18 de abril yo sólo estaba pendiente de lo que decían Maduro, Cabello, Capriles, el CNE y el TSJ. 

Abría Twitter desde la oficina y me quedaba varios minutos leyendo y retwitteando, llegaba a mi casa y con una mano twitteaba y con la otra estrellaba las paletas de madera contra las ollas en los cacerolazos de las ocho -un excelente ejercicio de gimnasia cerebral, por cierto-. En esa semana, envíe más mensajes por Twitter de los que había enviado en lo que iba de año hasta el 13 de Abril. 

Las noticias hacían variar mi estado de ánimo, aunque casi siempre estuve triste y molesta. Excepto una noche, en la que una persona muy cercana me advirtió que dejará de enviar mensaje en contra del gobierno por Twitter, porque "ellos saben muy bien como arruinarle la vida a la gente", "es cuchillo a la garganta", esa noche el sentimiento fue una mezcla de depresión, impotencia y rabia, particularmente más amarga que los demás días. 

Luego llegó el fin de semana largo y todo se calmó. Aunque tenía mi playlist listo para el salserolazo, no escuché las canciones a todo volumen y pude cerrar la pestaña del Twitter. Tuve tiempo para descansar la mente y dormir. Retomé mi curso del SENA -Uso de Excel y Access para el desarrollo de aplicaciones administrativas empresariales-, retomé mi curso de inglés, y volví a la oficina, a trabajar en serio. 

A veces no es tan fácil decirlo, esta mañana vi las noticias acerca del nuevo gabinete de gobierno y volví a escupir ácido y a insultar. Sin embargo, en mitad del regaño de mi papá para que le baje dos a mi amargura, hay una gran verdad, la vida sigue, y es un fastidio andar todo el tiempo asustando, angustiado, ansioso, molesto. Esto también pasará y mientras tanto, yo voy a seguir concentrada en las cosas que disfruto ;). 

lunes, 8 de abril de 2013

"Espérate un poquito más"

Tengo sueño, pero no soy capaz de despegarme de la computadora e irme a dormir. Más tenso no puede estar el ambiente. Yo, esperando una respuesta por parte del comité académico de Lidera, mientras algunos de los jóvenes que forman parte de Operación Soberanía están siendo acorralados en la plaza La Castellana en Chacao, victimas de un grupo de personas que han dejado de lado el respeto y la tolerancia y han optado por la violencia. 

Tampoco se puede obviar que sólo faltan seis días para que se vuelvan a celebrar elecciones presidenciales en mi país y eso hace que todo y todos nos terminemos de polarizar, eso incluye la posibilidad de despertar la agresividad de las personas, que presumo que es lo que está ocurriendo ahora.

Se me ocurren un montón de preguntas para este momento, algunas de ellas son ¿por qué van los simpatizantes del Gobierno a un campamento de huelguistas opositores? ¿de verdad van a atacar, de verdad les nace ser violentos? ¿o les habrán ofrecido algo a cambio? Otra pregunta buena es ¿valdrá la pena que me siga "comiendo las uñas" mientras espero el comunicado de Lidera? Y mañana en el trabajo ¿sobreviviré al sueño? 

Conclusión: estoy convencida de que la intriga, el suspendo y la incertidumbre no son lo mío. Aunque tengo unas cuotas de paciencia reservadas, y creo que apostaré a que veré el desenlace, tanto del caso de La Castellana, como del caso del comunicado, esta noche, si tan sólo me espero unos minutos más, un poquito más (así estoy repitiendo dentro de mi mente, desde las 8:30 PM).  

lunes, 1 de abril de 2013

I wish you a Goodread

Hacía mucho tiempo que no leía por puro placer. A pesar de que la lista de libros por leer era -y sigue siendo- un poco larga, cada vez que tenía algo de tiempo disponible, lo único que el cuerpo me pedía era dormir. 

A propósito de las breves vacaciones de la semana pasada, aunque ya estaba decidida a que pasaría una buena parte del tiempo durmiendo, también presupuesté tiempo para leer. Gracias a una tarea de Lidera tengo la historia de las vidas de seis mujeres ilustres, de la colección Biblioteca Biográfica Venezolana de El Nacional. Además, esa ansiedad que me produce todo el acontecer venezolano contemporáneo me exigía desde hace tiempo hacerle caso a la recomendación de Jesús y del Profesor Pedro Benitez, y dedicarme a leer Del Buen Salvaje Al Buen Revolucionario de Carlos Rangel.

Eso, más los artículos que me encontraba por ahí en el camino me tuvieron entretenida durante todo el receso de semana santa. Creo que debo ser la única persona de la empresa que sale de vacaciones y regresa más pálida, porque lo que usualmente me saca de mi casa es precisamente la necesidad/obligación de trasladarme a la oficina, del resto creo que puedo vivir bien trabajando desde la comodidad de mi cuarto, compartiendo la cama con la laptop.

Para mi fue muy grato descubrir que aún puedo disfrutar de la lectura como un pasatiempo, no perdí el gusto por la lectura a pesar de que varias veces tuve que atragantarme con las guías de algunos libros de texto en el pregrado. Intenté hacer en Google Drive un documento con una lista de los libros que tengo, que he leído y que quiero leer, y me conseguí con una solución aún más práctica: Goodreads, una red social de lectores, donde puedes indicar qué has leído, qué lees, cuáles son tus géneros favoritos, puedes hacer recomendaciones y puedes calificar libros. Ahora necesito otras vacaciones para buscar cada uno de los libros que he leído y que quiero leer, además de efectivamente leerlos. También necesito un cuarto más grande y una biblioteca para los libros que tengo (treinta y nueve en total, y es poco, pensé que tenía al menos cuarenta aunque mi estimación, antes de contarlos, no fue mala).

A pesar de que el post es un poco más extenso de lo que esperaba, no puedo perder la oportunidad de avisarle a quienes pasen a leer por aquí, que ya está abierta la convocatoria para la quinta cohorte de Lidera, hoy y siempre están todos invitados a participar, porque la meta es Venezuela :). 

lunes, 18 de marzo de 2013

Cronología: Lidera y yo

 Todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar - Autor desconocido.

Enero 30, 2012


Febrero 29, 2012


Marzo 29, 2012


Mayo 10, 2012


Agosto 8, 2012

Marzo 2, 2013


Marzo 17, 2013

lunes, 11 de marzo de 2013

Eufóricos y enamorados otra vez

Un día el país está de luto, al siguiente día está en campaña.

Ya lo dijo mi profesor Domingo Sifontes "Es importante tener claro que twitter no es el país...", pero que difícil no contagiarse con lo que ha estado pasando allí en los últimos días, y particularmente en las últimas veinticuatro horas.

Desde el martes pasado, cuando la realidad acabó con la paranoia gestada por algunos twitteros anónimos (léase LucioQuincio), mi lema había sido "Mantén la calma, recuerda, el odio no es más que amor cruelmente herido(*), además, no hay muerto malo. Empatía, tolerancia, paciencia". 

Pero los días pasaron, el luto se volvió mediático y yo me indigné, me irrité muchísimo, me sentí impotente. El viernes después de la sesión extraordinaria en la AN me costó conciliar el sueño y no lo pude recuperar el sábado en el bus camino a mi clase de Lidera porque todos iban hablando/gritando sobre el tema. 

Transcurre el domingo, y se define el candidato de la oposición. Otra vez Capriles Radonski.

Bruscamente, el estado de ánimo de mi TL pasa de resignado a optimista, me contagio y me gusta como se siente. "Calma, esto ya lo sentiste una vez..., y las cosas no salieron como esperábamos". 

De repente me dan muchas ganas de saber de política, de encontrar algún elemento racional y objetivo que garantice que estamos tomando las decisiones correctas. Ah si, es que me gusta creer que a la gente que se porta bien, defiende y/o hace lo correcto le pasan cosas buenas, y existe la posibilidad de que ese no sea nuestro caso. 

Nuestro caso es el siguiente: hay un compromiso, siempre lo ha habido, y es un compromiso de cada uno y de todos, es perpetuo y no depende de los ciclos electorales. No empezó el domingo ni se acaba el 14 de abril. Por lo tanto, independientemente de lo que pase ese día, habrá que seguir trabajando, con lo que haya o no.

La ventaja de este momento, es que estamos provistos de una euforia que para muchos hará del trabajo un paseo de placer.

(*) La frase no es mía, la leí en Internet pero no pude identificar a su autor. 

lunes, 4 de marzo de 2013

Voluntad & Paz

Usualmente ¿cuánto te tardas en leer una de mis entradas? Trato de ser breve siempre que puedo, para facilitar la lectura, pero hoy aunque voy a escribir muy poco, necesitaré unos treinta minutos para que puedas completar la entrada, pues voy a compartir un documental que vimos el sábado en Lidera.


Recuerdo cuando veía a los encapuchados en la universidad, quemando cauchos, y me asustaba. Luego veo esto y pienso: que suerte tenemos algunos.  

lunes, 25 de febrero de 2013

Sólo hay que aguantar el chaparrón

Se lo escuché decir a los gerentes hace unas semanas, cuando estaban compartiendo sus inquietudes acerca de lo que sucedería con el dólar y el tipo de cambio. Comentan que todo el que ve desde afuera se queda perplejo y nunca entiende que es CADIVI o que fue el SITME, así como tampoco entienden esa aparente insensibilidad de la demanda de cierto bienes ante los precios, ni se puede explicar de dónde sale tanto dinero en un país con unas condiciones macroeconómicas tan desfavorables. Concluyeron diciendo "Aquí está la plata, solo hay que resistir y aguantar el chaparrón".

Para mi fue cómico y alentador, y terminé de comprenderlo este fin de semana cuando recibí una de las clases más emotivas de Lidera, la de presupuesto de la nación, con el profesor José Manuel Puente. Lo que nos pasa es normal, son las paradojas de nuestro país petrolero. Vivimos en un país -son palabras mías, no del profesor- con un petroestado paternalista que suma ya varios años invirtiendo su dinero en malcriar al pueblo, un pueblo que está convencido de que tiene derecho a vivir subsidiado porque la caja chica de PDVSA aguanta todo, cualquier impuesto, cualquier transferencia derivada de cualquier decreto, de cualquier ley, de cualquier capricho. En la primera página de los periódicos, junto a los titulares que hablan de inflación, devaluación y asesinatos, debería aparecer la noticia de que estamos entre los primeros países consumidores de whisky y comésticos Clinique.

Es abrumador, desconcertante. Locademia de economía, dijo el profesor Puente. Y después dijo que tampoco es el fin del mundo, de hecho, es un chiste delante de lo que vieron los alemanes cuando terminó la segunda guerra mundial, tenían un país en ruinas y tenían que pagar los costos de la guerra, porque la habían perdido. Hoy son el motor económico de la Eurozona. Conclusión: paciencia, sólo hay que aguantar el chaparrón. Así como algunos alemanes vivieron lo suficiente, desde el fin de la segunda guerra mundial hasta la caída del muro de Berlín, nosotros podemos correr con la misma suerte, y vivir lo suficiente como para disfrutar de lo bueno que nos dejen las lecciones de hoy. 

lunes, 18 de febrero de 2013

El final de la montaña rusa

Nos estábamos reintegrando a clases en Enero, y escuché que una de las facilitadoras le preguntó a unos compañeros sí estaban cansados, creo que a ellos les sorprendió un poquito la pregunta y la respuesta fue, en mi apreciación, una respuesta defensiva tipo "¿Nosotros? ¡No vale! Si estamos encantados de madrugar y venir a clases todos los sábados". 

La facilitadora les explicó que ella había hecho Lidera y que era muy común sentirse cansado, a veces desmotivado, ansioso por terminar, les dijo "Es como cuando ves una montaña rusa y te quieres subir, te subes y sientes la emoción de ir ascendiendo, y cuando llegas a la punta y ves el descenso, sólo piensas '¡me quiero bajar, me quiero bajar!'". 

Es la mejor analogía que he escuchado. Lidera no es un curso de sólo los sábados, es mucho más que eso, más que un curso y más que sólo los sábados, a veces los domingos también, como ayer. Había despertado a las 7 y algo, iba en el metro con Jesús y Daniel, aproveché de hacer un chiste para los tres "Entonces, ¿dónde están los que querían estudiar en el IESA?" Es un poco cruel, pero sentí la necesidad de verle el lado amable al asunto.

Cuatro sábados más y nos bajamos de la montaña rusa de la segunda fase del programa. Ya estamos terminando los proyectos de políticas públicas y ya estamos en modo nostálgico. Hasta apareció una foto de nuestra primera clase en Prebo. Cada año al final del programa, cada participante tiene su idea acerca de lo que es Lidera, yo ya tengo mi definición previa: cada sábado te deja una reflexión, y todo el tiempo que le dedicas al programa, una lección de vida.

lunes, 4 de febrero de 2013

El árbol que oculta al bosque

La clase de este sábado en Lidera ha sido de las más interesantes que he tenido en esta segunda fase. Nos visitaron una internacionalista y un historiador, y todavía estoy asimilando cómo dos personas tan jóvenes pueden manejar tanta información sobre lugares, nombres, fechas, y causas y efectos de diversas situaciones.

Los eventos que marcan la vida de los países no son como los eventos que marcan la vida de las personas. Creo que es porque la historia de las personas suele terminar, en el sentido de que deja de escribirse cuando la persona muere, pero la de los países no. Me explico, Alemania ya no pertenece a la historia de Hitler, porque él está muerto, pero nadie puede borrar a Hitler de la historia de Alemania, o de la historia del mundo. Mis hijos lo van a conocer, porque sus acciones transcendieron su existencia, marcaron la historia de un país, y así la vida de millones de personas desde ese momento, hasta hoy y por siempre. 

Cuando se les estudia en contexto, como lo hacen los internacionalistas o los historiadores, pareciera que los países tienen vida propia, dejan de ser simplemente un montón de gente que comparte una nacionalidad y ganan su propia identidad, son jóvenes a los doscientos años, tienen amigos y enemigos, fijan posturas, aciertan y evolucionan o se equivocan y quedan rezagados ante los otros. 

Todo eso pasa paralelo a nuestras vidas, claro, pero en otro plano. Como los movimientos de traslación y rotación de la tierra, que ocurren mientras yo escribo, mientras tú lees, pero ni nos enteramos. Vivimos el yo, aquí, ahora y por eso es tan fácil decir "Es que esto nada más nos pasa a nosotros", "Es que esto nada más pasa en este país". 

Apartarse un poquito del yo, aquí, ahora es como apartar la vista del árbol que impide ver el bosque, como fijarse en el camino y no en la piedra con la que acabas de tropezar. Creo que todos deberíamos intentar de vez en cuando ese ejercicio, apostando a que en algún momento, un montón de gente consciente compartiendo una nacionalidad dé lugar a un país mejor, o al menos uno que cometa menos errores. 

lunes, 28 de enero de 2013

Las ganas de estudiar

Hace unas noches hablé con Sonia y ella me pregunta (como casi todo el mundo) por el trabajo, así: 

- ¿y el trabajo? ¿te gusta lo que haces?
- El trabajo...
Ya voy para cinco meses
¿Si siento la necesidad de querer aprender todos los días a hacer mejor lo que hago, significa que me gusta?

El problema con las pasiones es la moderación. Una vez el profesor Domingo Sifontes nos dijo en clases que a él le gustaba estudiar, y que antes de entrar a la universidad estaba seguro de que le podía ir bien en cualquier carrera, porque simplemente estudiar era -y sigue siendo- lo suyo. Recientemente conocí a Carlos Ñañez, economista que trabaja para la Alcaldía de San Diego y como profesor de Matemáticas en la UC,  escribe el marco metodológico de los reportes de la pobreza municipal como si aspirara a trabajar para el Banco Mundial, no creo que muchas personas en la Alcaldía entiendan de qué esta hablando cuando dice que va a estimar la curva de Lorenz para el municipio. 

Esa vena de científicos no nos deja en paz, o es una rara fijación con estudiar y aprender, que ataca a unos pocos. Debe ser eso lo que provocó que Jesús proyectará las ventas futuras del local de su mamá, y debe ser eso lo que me tiene a mi estimando la elasticidad precio de la demanda del pegamento para conexiones de PVC, ambos usamos regresiones. 

¿Cómo sé que ya el sentimiento no es moderado? Porque veo las fotos de cuando una de mis compañeras de trabajo obtuvo su título de maestría y pienso "Quiero volver a graduarme, ya".