lunes, 13 de mayo de 2013

Ansiedad y miedo o ambición y paciencia

Anoche volvieron a preguntarme si me hacía falta la universidad, yo a veces también me hago esa pregunta. Dije que sí. A medida que se pasa el tiempo me convenzo de que la Universidad "era fácil", y no sé si es porque de verdad es relativamente más sencilla que el aprendizaje en el trabajo o es que a mi me está fallando la memoria. He hecho el ejercicio de determinar cuáles son las cosas que más extraño y los resultados parciales son: mis compinches, la sensación de que sabía mucho, las aspiraciones -que se inflaban en la medida en que se acercaba la fecha de mi egreso- y el poco miedo que le tenía a los grandes retos.

Ahora, no hay compinches, no hay sensación de que sepa mucho de algo, las aspiraciones van en montaña rusa dependiendo de si mi semana tiene muchos tinos o desaciertos y empecé a tenerle miedo a hacer las cosas mal. Es desesperante recordar que hace apenas nueve meses, tenía ganas de comerme al mundo y no había ni rastro de algún sentimiento que me lo impidiera o me cohibiera, pero... 

Esto de trabajar para una corporación es otra cosa, como en su momento lo fue pasar del liceo a la universidad. Hoy estoy cometiendo el error de compararme conmigo misma cuando estaba terminando mi carrera académica, y de inmediato recuerdo lo placentero que es estar en la zona de confort, muy pocas veces me detengo a pensar cómo fue que llegue ahí y que tanto tuve que sacrificar para lograr el reconocimiento de mis pares.

El consejo es el mismo, aunque salga parafraseado de distintas bocas: no te desesperes. Me cuesta, porque me acostumbre a la velocidad, a la que llevaba en la universidad, pero optaré por re-aprender, ya que eso de aprender como que si es a prueba de cambios bruscos en el entorno.

Conozco algunas historias de éxito y sé que en ninguna la ambición estuvo acompañada de ansiedad, miedo o impaciencia. De hecho, esta noche, encontré una definición de paciencia que me dejó encantada y que debería, como mínimo, tatuarme en la mente: 

"Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho."

Si la paciencia es el medidor de lo que se desea mucho, entonces si, debo ser paciente, muy paciente.

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