lunes, 28 de abril de 2014

Otro aniversario más

El tiempo tiene que alcanzar para todo, incluso para publicar la entrada del lunes el día lunes, y si no hay suficiente inspiración antes de irme a dormir entonces la estrategia es dormir un poco y despertar para publicar en el blog mientras siga siendo lunes, como hice hoy. 

Descansar merece también su espacio y su tiempo, y lo más adecuado es que sea después de las 5 pm y antes de las 8 am para que no interfiera con el trabajo, pero a veces es difícil despegarse de todo lo interesante que sucede a nuestro alrededor, bien sea porque ocurre en vivo y directo o porque que está en Internet. El fin de semana pasado los principales distractores fueron (con diverso orden de importancia) las noticias sobre la visita de Vargas Llosa en el marco de los eventos del trigésimo aniversario del CEDICE, los planteamientos derivados de ese mismo evento, las hipótesis que pueden generarse del tema del 2do concurso de ensayos R. R. Ball sobre economía petrolera, desarrollo y libertad que promueve la misma institución y los tutoriales de piano para versionar canciones de La Oreja de Van Gogh. 

Aunque la agenda estaba apretada y parecía no haber tiempo para dedicarle a todo eso, pude disfrutar un poco de cada cosa sin descuidar las obligaciones de la oficina, y ahora ya he aceptado que algunos de esos distractores deberán tener su propio espacio en mi agenda para las próximas semanas. Uno se puede cansar de estar cansado, pero si me desvinculo de todo lo que me ocupa y me quita el sueño ¿qué voy a escribir aquí? Yo hoy celebro los desvelos (y sus motivos) que durante dos años -desde el 30 de abril de 2012- me han dado contenidos para escribir aquí, ¡feliz cumpleaños blog!

lunes, 21 de abril de 2014

Inquietud e incertidumbre

Hoy fue una de esas noches de monólogo que comenzó con una pregunta y terminó con una decena de interrogantes sin contestar. Suele suceder ¿qué otra cosa podría yo esperar del momento histórico que vivo en mi país? 

A mi me gusta mantenerme ocupada, de otra forma me cuesta sentirme útil. Sin embargo, he escuchado que las mejores ideas llegan cuando uno está "desconectado" de lo que hace todos los días. Me hubiese gustado probar eso en vacaciones pero no me salió muy bien el experimento, no pude desconectarme de todo, sólo de Twitter, y cuando llegué esta mañana a Caracas y vi como amaneció Chacao, no me costo mucho entender por qué sentí un malestar en la garganta mientras caminaba por la avenida Francisco de Miranda o por qué el nombre del municipio sigue siendo TT a esta hora. Al salir del trabajo, la Guardia Nacional Bolivariana exhibía sus motos y vehículos estacionados frente al edificio del Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio de la Vivienda, ambos con la fachadas cubiertas con láminas de zinc para evitar agresiones de los manifestantes. Un espeluznante inicio de semana. 

Uno se cansa de no poder conciliar el sueño, o de no poder dormir bien, y no voy a escribir que el tiempo de Dios es perfecto porque esa frase ya la acuñó alguien más pero si vale la pena ser un poco paciente, darle tiempo al tiempo para que termine de enderezar (para bien o para mal) algunos senderos. 

Ya no falta nada para terminar el primer tercio del año y cumplir tres meses de protesta. Amanecerá y veremos Venezuela, amanecerá y veremos. 

lunes, 14 de abril de 2014

Para no perder el juicio

Somos 8. Tenemos entre 23 y 33 años, todos profesionales, todos estudian o dominan un segundo idioma, todos solteros, aunque casi todos comprometidos. 7 conocen al menos un país diferente a Venezuela. 6 están haciendo o ya terminaron al menos un diplomado, especialización o estudio de postgrado. De vez en cuando, a la hora del almuerzo nos preguntamos entre nosotros mismos ¿tu qué haces aquí?

Todas las discusiones empiezan y terminan igual, primero la pregunta y luego la reflexión justificativa de por qué cada uno sigue aquí. Y como los economistas no discutimos ni gustos ni preferencias, para mi el tema llega hasta ahí. Lo cierto es que, tal como dijo hoy uno de los sujetos de la muestra (mi supervisor), justo ahora pareciera haber sólo dos opciones: irse o quedarse. Eso si, si te quedas haz que tu presencia no sea en vano. A eso yo agregué: intenta quedarte aquí sin hacer nada al respecto de algo, es para volverse loco.

Más vale quedarse, si es a dar la batalla por aquello en lo que uno cree.  

lunes, 7 de abril de 2014

¿Optimista o masoquista?

El próximo sábado se cumplen dos meses de protestas en las principales ciudades de Venezuela. Esta semana que acaba de terminar fue especial, vi como reprimían a los manifestantes del 1 de Abril en la acera que queda al frente del edificio donde trabajo. Estuvimos autosecuestrados en la oficina durante tal vez casi tres horas, el miedo escalo los nueve pisos de distancia que hay desde la Avenida Francisco de Miranda en Chacao hasta la oficina. Con las detonaciones de los perdigones y las bombas lacrimogenas como música de fondo, se instalo en nuestro piso la indignación, la impotencia y la rabia, hasta que pudimos salir de ahí, llegar a nuestras casas y volver al siguiente día a continuar trabajando como si todo estuviera bien.  
Apenas esta semana vi por primera vez el programa de Fernando Del Rincón en CNN, aunque muchas de las imágenes no son nuevas para mi, ya las he visto en Twitter. Después de todo esto se me ocurre pensar ¿qué es lo que estamos esperando? Es más ¿sabemos que estamos esperando después de estas protestas? Las personas que creemos que esto puede tener un desenlace no violento ¿somos demasiado ingenuos? Los que hemos postergado nuestra decisión de salir del país ¿somos demasiado optimistas o demasiado masoquistas?
No, aquí no van a encontrar la respuesta. Al menos no todavía.
Les dejo dos fotos que tomo un compañero de trabajo el pasado martes. En la primera toma los manifestantes corren en dirección Este por la Avenida Francisco de Miranda, provienen de Chacaíto. En la segunda toma, una tropa se aproxima. Lo que ocurrió después está en los períodicos.