El tiempo tiene que alcanzar para todo, incluso para publicar la entrada del lunes el día lunes, y si no hay suficiente inspiración antes de irme a dormir entonces la estrategia es dormir un poco y despertar para publicar en el blog mientras siga siendo lunes, como hice hoy.
Descansar merece también su espacio y su tiempo, y lo más adecuado es que sea después de las 5 pm y antes de las 8 am para que no interfiera con el trabajo, pero a veces es difícil despegarse de todo lo interesante que sucede a nuestro alrededor, bien sea porque ocurre en vivo y directo o porque que está en Internet. El fin de semana pasado los principales distractores fueron (con diverso orden de importancia) las noticias sobre la visita de Vargas Llosa en el marco de los eventos del trigésimo aniversario del CEDICE, los planteamientos derivados de ese mismo evento, las hipótesis que pueden generarse del tema del 2do concurso de ensayos R. R. Ball sobre economía petrolera, desarrollo y libertad que promueve la misma institución y los tutoriales de piano para versionar canciones de La Oreja de Van Gogh.
Aunque la agenda estaba apretada y parecía no haber tiempo para dedicarle a todo eso, pude disfrutar un poco de cada cosa sin descuidar las obligaciones de la oficina, y ahora ya he aceptado que algunos de esos distractores deberán tener su propio espacio en mi agenda para las próximas semanas. Uno se puede cansar de estar cansado, pero si me desvinculo de todo lo que me ocupa y me quita el sueño ¿qué voy a escribir aquí? Yo hoy celebro los desvelos (y sus motivos) que durante dos años -desde el 30 de abril de 2012- me han dado contenidos para escribir aquí, ¡feliz cumpleaños blog!

