lunes, 28 de mayo de 2012

Visita al mundo de los MUNs

Ir a un modelo de naciones unidas (MUN) era una de las cosas que estaba en mi lista de cosas por hacer antes de graduarme. Tuve la oportunidad de asistir al primero la semana pasada, UCMUN Internacional 2012.

Hace unos cuantos meses atrás, Tulio intentó, sin mucho éxito, explicarnos a mis amigos y a mi de qué se trata un MUN y para qué sirve. Convencido de que seriamos unos excelentes delegados en un MUN que se celebraría en febrero, logró que nos aceptaran como parte de la delegación de la Universidad para esta clase de competencias. Sólo tuvimos un ensayo (drill), en el que ninguno logró convencerse de que estaba en la Asamblea General de la ONU ni pudo emplear un lenguaje diplomático medianamente decente. Seguros de que iríamos a la competencia a pasar pena, nos resignamos, pero el modelo se suspendió y nos salvamos del escarnio público en esa oportunidad.

Semanas más tarde, entregaba a los entrevistadores de LIDERA un CV donde presumía de mi membresía a la delegación, y para colmo, les aseguraba que iría a la competencia de UCMUN en mayo (tenía que, pues en realidad mi membresía en la delegación estaba sin estrenar).

Todo lo que vino después fue un desastre más o menos coordinado y amparado por la bondad de Dios. Me tocó apuntarme durante la última fase de inscripciones y tuve que pagar la cuota más cara. Mis faculties (entrenadoras) sólo conocían mi nombre por los mensajes de correo electrónico que intercambiamos durante las semanas previas al evento. Se me asignó un compañero (codelegado) que conocí en persona el primer día del evento. A una semana de la competencia, no sabía que país me tocaba representar. Para compensar mis ausencias, yo hice el documento de posición oficial, terminándolo el día antes de la fecha tope de entrega, que coincidía con la fecha pautada para mi defensa de tesis. Había leído la guía de estudio, pero no había estudiado en serio. La mesa estaba puesta, iba a pasar pena, ahora si.

Milagrosamente el cuento tiene un final feliz: no necesitas estudiar con demasiada anticipación para un simulacro de un comité económico (G20: La Banca Central y la convulsión de los mercados financieros Internacionales posterior a la crisis hipotecaria y crediticia de 2008. Retos y reformas) cuando has pasado 5 años estudiando economía, has escrito un artículo sobre independencia de los Bancos Centrales y una tesis que vincula el desarrollo de los sistemas financieros con el crecimiento económico. A eso, súmale que los demás competidores eran, en su mayoría, estudiantes de derecho.

Nadie me creía que era mi primer modelo, me felicitaban por mis discursos cargados de tecnicismos, lo de economista y preparadora se me notaba a leguas, la gente entendía lo que estaba en sus guías de estudio después de que me escuchaba hablando a mi. Mis faculties me felicitaron y mi compañero y yo nos ganamos los aplausos del resto de los delegados de la Universidad. Conocí gente de Caracas, Maracaibo y Argentina. En los viajes de regreso conversé con dos taxistas y con él hijo de un economista que se dedicó al negocio del entretenimiento, tienen su propio circo.

Terminé sumamente satisfecha de mi actuación como ministra de finanzas de la República Federal de Alemania, que conjugado con el desempeño de mi compañero, como Jefe de Estado, nos valió la primera mención honorífica del comité. Mi recomendación es que, al menos una vez en sus vidas como estudiantes, vayan a un MUN, difícilmente se arrepentirán, es una tremenda experiencia.

lunes, 21 de mayo de 2012

Un lunes especial

Fue un lunes especial, porque fui a la universidad a completar una parte muy importante del proceso de finalización de mi vida como estudiante de pregrado: defender mi trabajo de grado.

Comencé a trabajar en él hace año y medio. El archivo de word que almacena su copia digital acumula 1260 minutos de edición, 26746 palabras y 130 páginas. La cantidad de horas adicionales que dedique a leer papers y redactar ideas no las conozco, es un secreto que quedó bien guardado entre las cuatro paredes de la habitación de la residencia en la que viví durante los últimos 3 años.

Después de todo el trabajo y el sacrificio que esto supuso, no solo mío sino de mucha gente a mi alrededor, hoy mis ojos vieron la palabra de ocho letras que más había ansiado leer durante las últimas semanas: APROBADO. Es una palabra que me ha mantenido satisfecha todo el día, sabe a triunfo y me ha dejado la satisfactoria sensación de que he hecho las cosas bien. 

El sábado, mientras asistía a mi segunda clase de LIDERA, pensaba en la mañana de este lunes, que ahora es historia, y se me ocurrió que la universidad debe ser el lugar en el cual te provean de entusiasmo y herramientas para luchar, jamás para enviarte al campo de batalla derrotado. 

Días como este lunes, que concretan el resultado de años de dedicación y preparación son los que te saturan de entusiasmo, y los que te convencen de que con vocación y trabajo, la llegada del éxito es cuestión de tiempo.

Nota: Esta entrada, y la historia que inspiró su creación, no hubieran sido posibles sin Dios y mis patrocinantes, también conocidos como papá y mamá :).  

lunes, 14 de mayo de 2012

Esperar qué de quién

El pasado viernes 11 de mayo asistí a la clase inaugural del programa de formación de jóvenes en liderazgo LIDERA 4. Me llamó la atención la frecuencia de la repetición de la pregunta ¿Qué tal estuvo la sesión? ¿Fue lo que esperabas? 
Bien. Yo no estoy en LIDERA por casualidad, estoy por la curiosidad que en mi despertó la insistencia de Tulio Dávila, ex alumno mío, compañero de labores en el Club PPE y miembro de LIDERA 3. Había notado que con cada actividad del programa, los coordinadores o encargados procuran conservar cierto hermetismo, de manera que los estudiantes no sepan exactamente que van a hacer en un determinado día, es decir, cuidan celosamente el elemento sorpresa. Por eso ni siquiera me había molestado en preguntarle a Tulio cómo sería la clase inaugural, porque no me iba a decir.
La clase estuvo impregnada de formalidad, entusiasmo y diplomacia, eso me lo esperaba. Después de eso, sinceramente ya no sé que mas esperar. Entrar al programa es adquirir un compromiso enorme, el compromiso de ir por el mundo defendiendo el estilo de vida "Soy un líder y siempre doy lo mejor de mi por mi país". 
Con lo que Tulio me ha contado, con lo que he leído en Internet sobre LIDERA y con lo poco que aprendí de mis compañeros el viernes cuando regresábamos de Caracas, de aquí en adelante lo que espero es sacarle el máximo provecho a las clases y aprender de la gente, que es una de las cosas que mejor sé hacer.

Sin ninguna duda, los próximos días van a ser muy enriquecedores.

lunes, 7 de mayo de 2012

¿Dónde va ese libro?

El jueves pasado fui a reunirme con mi compañera, la preparadora, y mis jefes, los profesores de Microeconomía I, conversamos acerca de la posibilidad de asignarle a los alumnos una lectura para su próxima evaluación, que es la primera del semestre. Hacemos el esfuerzo por asignar algo que sea didáctico y entretenido, porque nos interesa cautivarlos. Cuando me ofrecí a ayudar a encontrar una lectura tenía tres opciones para consultar: El Economista camuflado, FreakonomicsCuanto mas sexo mas seguro.

El primero lo escribió un inglés, y aunque es un muy buen libro, uno se pierde fácil cuando Tim Harford empieza a hacer referencias a la ciudad y la cultura londinenses. Freakonomics es bueno, pero Superfreakonomics es mejor y aún no encuentro un artículo que supere a "¿en qué se parece una prostituta callejera a un Santa Claus de una tienda por departamentos?", ya hice mi recomendación, un par de capítulos de Cuanto mas sexo mas seguro, el libro de Steven Landsburg.

Ese libro lo compré cuando estaba en el 5to semestre. Todavía recuerdo la cara de incredulidad de mis padres cuando les dije el título del libro que andaba buscando, así como las caras de incomodidad y un poco de vergüenza de los encargados de las librerías en donde preguntaba y de los padres que estaban en caja pagando los útiles de sus hijos, con los niños al lado, cuando yo llegaba a preguntar por el libro.

Finalmente lo encontré en una librería de un gran centro comercial de mi ciudad natal. Los encargados, un par de jóvenes, se sorprendieron al leer la contraportada del libro y me preguntaron qué estudiaba yo, cuando respondí "Economía" dijeron: "¡Ah, con razón! Este libro esta mal ubicado, lo teníamos en el estante del fondo del local, en la sección de adultos, junto con el Kamasutra y eso".

Mi primera lección para mis alumnos de este semestre: Economía no es sólo Ingreso Nacional, Inflación y Desempleo, es más, mucho más (del precio sombra de los hijos, del aborto, del crimen, del tráfico de drogas, de venta de órganos, de corrupción) e incluso más sencillo, entretenido y controversial. En esta carrera hay literatura como para no aburrirse nunca, más bien es literatura para estar fascinado de por vida.

viernes, 4 de mayo de 2012

"Me auto-aconsejo"

Una de las preguntas que más me intriga y a la que me gusta contemplar más es, si pudieras devolver el tiempo y aconsejarte algo a ti mismo ¿qué te dirías?

Yo no he precisado que me diría a mi misma, de verdad no sé, a lo mejor empezaría con "Procura no dejar de hacer tal cosa" o "Jamás hagas esto", que sé yo. Gracias a StumbleUpon ya he dado con dos personas que han hecho el ejercicio, ha sido tremendamente divertido leer lo que escribieron. Comparto la más reciente y recomiendo su lectura de la fuente original (en inglés), que explica el origen del post e incluye comentarios de cada consejo: 


  1. Comprométete a cometer un montón de errores.
  2. Encuentra un trabajo difícil que te encante hacer.
  3. Invierte tiempo, energía y dinero en ti mismo cada día. 
  4. Explora nuevas ideas y oportunidades a menudo.
  5. Cuando afiles tus habilidades profesionales, enfocate más en menos.
  6. Las personas no leen la mente. Di lo que piensas.
  7. Toma decisiones rápido y actúa de inmediato.
  8. Acepta y adopta los cambios.
  9. No te preocupes mucho acerca de lo que otros piensan de ti.
  10. Siempre se honesto contigo mismo y con los otros. 
  11. Habla con mucha gente en la universidad y desde temprano en tu carrera. 
  12. Siéntate en silencio por al menos diez minutos cada día.
  13. Haz muchas preguntas. Cito textualmente al autor: Sometimes in the process of inquiry, the search is more significant than the answers.
  14. Aprovecha los recursos a los que tienes acceso.
  15. Vive por debajo de tus medios.
  16. Se respetuoso con los demás y hazlos sentir bien.
  17. Se excelente en lo que haces.
  18. Se la persona para la que naciste. 
Y por último, un consejo muy sincero y filosófico no numerado: 


But above all, laugh when you can, apologize when you should, and let go of what you can’t change. Life is short, yet amazing. Enjoy the ride.

Moraleja del post: Enjoy the ride people, enjoy the ride =).

miércoles, 2 de mayo de 2012

Economistas hoy, aquí ¿para qué?

Durante mi carrera como estudiante de economía varias veces escuché:
"Ah, estudias economía, esa carrera es bonita pero aquí no vas a tener trabajo"

Palabras más, palabras menos. Lo escuché dos o tres veces y me puso a pensar bastante, porque yo sabía que eso era una verdad a medias y me preocupaba, no la declaración, sino mi incapacidad para refutarla con solidez. Aunque ya había preparado una respuesta ("Claro que voy a tener trabajo, alguien tiene que arreglar todo este desastre"), me costaba expresarla con seguridad.

Claro, también llegué a escuchar "Economía, que bien, el país necesita economistas". En este caso, generalmente me faltaba chispa para apoyar el entusiasmo de mi interlocutor. 

Me gusta más la segunda declaración y ya sé como sustentarla. Hace pocos días se prendió el bombillo, primero hay que preguntarse ¿para qué sirven los economistas? ¿cuál es el problema que resuelve la economía? Es poco evidente, pero es algo que saben hasta los muchachos del primer semestre de Introducción a la Economía -aunque algunos tenemos problemas para recordarlo-, el problema es la escasez, un economista puede verse en aprietos en donde hay abundancia relativa de recursos, pero en un país como en el que vivo yo, donde más bien hay escasez casi absoluta de recursos, jamás me faltará el trabajo.

¿Qué falta aquí? Algunos dicen: de todo. Pero más allá eso y de la potencia de mi kit de herramientas de economista, considero que hace falta una actitud especial, aquí hay escasez de optimismo y creatividad. Pero confío en que poco a poco eso irá aflorando en la sociedad, confío en que eso se puede aprender y en que es contagioso.

Las necesidades, la escasez y el valor de los recursos guardan una estrecha relación entre sí. Un recurso necesario, relativamente escaso -del que hay más demanda que oferta- se hace cada vez más valioso.

¿Cuánto vale una persona optimista y creativa? ¿y si es economista, cuánto más? ;)