lunes, 21 de julio de 2014

Aprendiz de Valoración

Y llega ese momento en el que estas apunto de cumplir un año en el cargo y recuerdas que te han dicho que un ascenso requiere saber de todo un poco, haber hecho cada tarea al menos una vez. Casi todas están cubiertas menos la valoración, y ha llegado el momento de aprender a valorar un negocio en marcha.

Una cosa es soñar con trabajar en Finanzas Corporativas cuando estás en la Universidad, y otra muy distinta empezar una carrera en Finanzas Corporativas. Cuando estaba en la Universidad yo me saltaba todo el proceso de aprendizaje e iba directamente al resultado final. En la vida real ese resultado, en la forma de mi incorporación al proyecto de valoración, tardó unos once meses en llegar, y en mitad de mi necesidad de acelerar todo, ese período de tiempo me pareció toda la vida. 

Hacía mucho tiempo que no me emocionaba tanto con aprender algo nuevo. Este es un trabajo de mil detalles y de conseguir mil respuestas a mil por qués, es sumamente demandante y puede que al igual que el lunes pasado haya otras semanas en las que no pueda publicar nada. Sin embargo y tal como acostumbro con las noticias importantes (buenas o malas), pasaré por aquí a reportar el desenlace de este episodio, tan pronto hayamos completado el proyecto.

lunes, 7 de julio de 2014

Siento, después pienso

Daniel Goleman, un reconocido psicólogo estadounidense, ha llegado a afirmar que el cerebro emocional responde a los eventos o estímulos más rápido que el cerebro racional. Primero sentimos, después pensamos. Eso en general debe ser cierto, al menos yo no me atrevería a contradecir al profesor Goleman porque en los últimos meses he tenido que aprender precisamente a lidiar con las emociones y evaluar su nivel de racionalidad, pues parto de que todas se originan por una razón y todas tienen un por qué, así que debe haber algo de objetividad en ellas, aunque sea muy poquito. 

Marie von Ebner-Eschenbach (realmente no sé pronunciar su nombre) fue una escritora austriaca, ella llegó a afirmar que en la juventud se aprende y con la edad se entiende. Al igual que Goleman indica que hay dos momentos en el tiempo y una brecha entre ellos. Claro, en comparación con el cerebro emocional yo no creo que el cerebro racional tarde años en responder a un estimulo, pero sin lugar a dudas el aprendizaje requiere acción, tiempo y reflexión. Hay cosas que sencillamente no podemos adelantar, solo podemos sacar provecho de la espera haciendo otra cosa mientras terminamos de entender. Al final hallaremos el por qué, siempre todo tiene un por qué.