La versión 2.0 del famoso dicho se genera en mi mente a propósito de cómo son los días en el país polarizado en el que habito.
Cuatro elecciones en menos de un año -si no me fallan los números del 12O al 8D debe haber 51 semanas o 357 días- ¿Eso nos hace super democráticos? Si, como no.
Ayer fue otro de esos días en los que me costó mucho despegarme del Twitter, la misma ansiedad, las mismas ganas de leer la noticia de un hecho que probablemente no ocurrirá. Así fue ayer: yo reservando el tweet N° 5.000 para celebrar la victoria de la Unidad en el Municipio en el que voto y resulta que ganó el PSUV.
En estos días ser demasiado optimista o demasiado pesimista es peligroso, pero somos vulnerables por la cantidad y la forma de la información con la que somos bombardeados día a día. Mi recomendación (algo obvia): atentos con las intenciones/incentivos de quien comunica, así van a poder anticipar en qué país los quieren hacer vivir.
jajaja sandy, no creo poder igualar el nivel de inspiraciòn propio de emitir un comentario u opinión por vez primera, es como aquellos momentos donde expresas una idea que te parece acertada y así como aparece, fugazmente se esfuma. Basicamente comentaba que la cantidad de incertidumbre en este paìs es tal, que ni las propias personas que quieren hacernos vivir en un tipo de país particular, tienen idea de como es ese país, y eso en mi opinión, es apreciable en las dos caras de la moneda y provoca mi admiración (y una sana envidia) por aquellos que decidieron para bien o para mal que, es fuera de estas fronteras, donde pueden forjar su futuro. Es decir, no me considero muy optimista de este país la verdad, más eso no quiere decir que haré las cosas mal sino que hay que mantener cierta "tolerancia a la crudeza" del entorno por decirlo así aunque conlleve ser un poco frio..
ResponderEliminarEs así estimado Julio, es cuesta arriba ser optimista en esta situación. Tal vez la tolerancia a la crudeza sea lo que al final nos ayude -a los que decidimos quedarnos en este país- a no sacrificar la calidad de nuestro trabajo, como sacrificamos nuestro optimismo. Saludos.
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