La tarea es responder a la pregunta ¿cómo ves tu vida en cinco años? Asume que todos tus sueños se harán realidad y que el país no se va a acabar en cualquier momento.
Soñar sin restricciones es placentero, es embriagador. Creo que así es como viven los adolescentes la mayor parte de su tiempo ¿no es así? A veces le llaman soñar con pajaritos preñados, haciendo alusión a que se está soñando con cosas imposibles. Soñar sin restricciones puede ser peligroso si los sueños que se generan se alejan demasiado de la realidad y terminan desconectándote de ella, de sus riesgos y de sus oportunidades.
Queda claro que todo en exceso es malo ¿no? Ponerle demasiadas restricciones a los sueños es algo que a la larga puede terminar consumiendo todo el optimismo. La esperanza depende de la posibilidad de que algo que se desea efectivamente ocurra, si anulas la posibilidad matas la esperanza, si matas la esperanza (que es lo último que se pierde) no quedará nada.
Sin embargo las restricciones son necesarias para contextualizar, para establecer el vínculo adecuado entre medios (tus recursos) y fines (tus sueños o aspiraciones). Hacer realidad un sueño en ausencia de restricciones no tiene chiste, no hay hazaña ni hay milagro.
Entonces tal vez la pregunta debería ser dadas ciertas condiciones/restricciones ¿cómo vas a administrar tu energía para hacer realidad tus aspiraciones?