lunes, 25 de junio de 2012

La prudencia al preguntar y responder

El jueves pude presentar y aprobar mi examen de certificación. Estoy satisfecha, más que eso, estoy contenta, la inversión de tiempo y esfuerzo en aprender a usar Excel empieza a rendir sus frutos. ¡Gracias otra vez prof. Sonia Albarracín!

El sábado tuve en Lidera una clase de comunicación y oratoria que me gustó mucho. Se me hizo super útil por los tips sobre cómo elaborar y emitir discursos, conocimientos que podré capitalizar dentro de muy poco, Dios mediante.   

Dejando eso claro, vamos al punto de la entrada de hoy. Recibí, otra vez, la lección de la prudencia. Cada vez que hacemos una pregunta, de cualquier índole, nos exponemos a escuchar algo que a lo mejor no queríamos o no necesitábamos saber. 

Esto no es ninguna novedad, es hasta lógico, ya eso lo sabía bien quien aseguro que uno es esclavo de lo que dice y amo de lo que calla, pero aún así, no es sencillo introducir en el algoritmo de funcionamiento del cerebro (al menos, yo no he tenido éxito) una especie de regla que te obligue a pensar ¿Seguro que quieres saber la respuesta de eso? antes de hacer cualquier pregunta.

Lo mismo aplica para responder o simplemente para decir algo en mitad de una conversación. Más allá de la emotividad, si es que la hay, en los cerebros debería aparecer un mensaje de alerta tipo Are you sure you want to say that? con un signo de exclamación gigante y sus opciones Yes, continue y No, cancel

En síntesis, lo que aprendí/reafirmé hoy es que hay que ser muy concienzudo al preguntar y responder. Pensar unos segundos para diseñar la preguntar/respuesta y luego tomarse unos segundos para pensar en su pertinencia. A veces tener una duda o dejar a alguien con una duda no es tan malo, lo admito. Y no, eso no significa que abandone el blog ;).

lunes, 18 de junio de 2012

¡Feliz día de Corpus Christi Colombia!

En Diciembre del año pasado, tomé la decisión de comprar el derecho a certificarme como especialista en el uso de Microsoft Excel. Quien ha estado detrás de todo esto, desde despertar mi interés, recordarme que debo estudiar mucho, y arreglar los asuntos administrativos, ha sido mi profesora Sonia, quien se certificó el año pasado, pero tuvo que viajar a Colombia porque no había agentes autorizados para presentar aquí.

Ahora que ella está certificada, puede hacer el papel de "agente autorizado", Rafael (otro alumno de ella) y yo, presentaríamos en su PC y bajo su custodia. Ya ha pasado bastante tiempo desde que compramos el derecho a certificarnos, y a veces tememos que se venza el plazo para presentar el examen y tengamos que pagar de nuevo.

Es una agonía que me recuerda a la de la tesis, no importa cuanto te prepares, estarás sufriendo hasta el último momento. Hoy era el día de salir de eso. Pero cuando nos pusimos en contacto con los administradores del software (que están en Colombia) para que nos habilitaran la plataforma para presentar, nos enteramos que necesitan el número de validación del comprobante de depósito, que está en la oficina, que está cerrada porque allá es feriado, es día de Corpus Christi en Colombia.

No pudimos presentar ni usar el software de prueba, porque salía un error con el usuario y la contraseña de la profe. Para colmo, de regreso a Maracay me encuentro con gandolas y carros accidentados en la autopista, que generan todas las colas habidas y por haber. Una tarea que debí haber completado, cuando mucho a las 7:30 pm, la completo a las 10 pm.

Mis nervios. 

Sinceramente, debe haber una muy buena razón para que no presentara hoy. Yo creo que esto es una señal del cielo para que estudie un poquito más.    

martes, 12 de junio de 2012

¿Y mi blog?

Lunes 9 PM y me doy cuenta de que no publiqué en el blog ¿qué pasó? 

Nada en particular, solo un poco de todo. El tiempo se me ha ido volando mientras me ocupo con los proyectos que me han sido asignados en LIDERA y mis compromisos con el Club PPE.

En LIDERA me han asignado la tarea de llevar a cabo un diagnóstico comunitario participativo. Trabajo con un equipo de 5 personas, hay un estudiante de derecho, una graduando de ingeniería, una economista y dos graduando de economía.

Con el Club PPE estoy preparando la propuesta de nuestro gran evento del semestre, un concurso de ensayos. Ha sido un trabajo un poco pesado, pero potencialmente satisfactorio. Además, estoy buscando al relevo de mi equipo en el Club. Eso ha sido tremendamente interesante y divertido.

Ayer tuve mi ensayo de acto de grado. 

De aquí al próximo lunes, otro avance de mi agenda. 

lunes, 4 de junio de 2012

Misiones individuales y de equipos

Formo parte de un club, es el Club estudiantil de Prácticas Profesionales y Empresariales. Estamos montando un evento, es lo que hemos denominado el evento grande del semestre.

Yo soy la primera graduando del equipo del Club PPE. En la última reunión que tuvimos, cuando se decidió lo que sería el evento grande, yo no estuve. He estado intentando apartarme poco a poco, porque me muero de ganas de comprobar que el Club puede andar sin sus principales promotores (entre los cuales me encuentro). 

Hoy hemos tenido que reunirnos con el decano para pedirle permiso para una serie de actividades que queremos llevar a cabo. Con cierta sutileza y naturalidad me he encariñado con la propuesta, haciéndome cargo de la planificación estratégica, al tiempo que potencio las ideas y las acciones con los aportes y el empuje de mis socios.

El decano nos recibió y atendió de muy buena manera. Pero la solicitud que le hicimos no nos la podía cumplir sino hasta la tarde. Yo debía dar clase y era quién permanecería más tiempo en la facultad. El proceso fue más lento de lo esperado y salí del edificio a las 5:30 pm. 

¿Por qué yo, que soy una de las personas que vive más lejos y que no participé en el proceso de selección de este evento, dedico mi tiempo a planearlo y a perseguir al decano para que nos de el permiso de llevar a cabo nuestras actividades? ¿No era más fácil decirle a mis socios "ustedes eligieron esto, ustedes resuelven su permiso con el decano"? No. No es más fácil porque hay algo de por medio, mi compromiso con el Club y con ellos. 

Cuando completemos el evento grande, habremos cumplido la misión del equipo. Hoy me tocó cumplir la misión individual, el sacrificio por el bien y la consecución de los objetivos que nos trazamos como equipo. Mañana, cuando sea el turno de mis socios, ellos responderán, por eso confío en esto y en que lo lograremos, y nuestra hazaña inspirará a los próximos miembros, recordándoles la importancia de aprender a trabajar en equipo.