Tengo sueño, pero no soy capaz de despegarme de la computadora e irme a dormir. Más tenso no puede estar el ambiente. Yo, esperando una respuesta por parte del comité académico de Lidera, mientras algunos de los jóvenes que forman parte de Operación Soberanía están siendo acorralados en la plaza La Castellana en Chacao, victimas de un grupo de personas que han dejado de lado el respeto y la tolerancia y han optado por la violencia.
Tampoco se puede obviar que sólo faltan seis días para que se vuelvan a celebrar elecciones presidenciales en mi país y eso hace que todo y todos nos terminemos de polarizar, eso incluye la posibilidad de despertar la agresividad de las personas, que presumo que es lo que está ocurriendo ahora.
Se me ocurren un montón de preguntas para este momento, algunas de ellas son ¿por qué van los simpatizantes del Gobierno a un campamento de huelguistas opositores? ¿de verdad van a atacar, de verdad les nace ser violentos? ¿o les habrán ofrecido algo a cambio? Otra pregunta buena es ¿valdrá la pena que me siga "comiendo las uñas" mientras espero el comunicado de Lidera? Y mañana en el trabajo ¿sobreviviré al sueño?
Conclusión: estoy convencida de que la intriga, el suspendo y la incertidumbre no son lo mío. Aunque tengo unas cuotas de paciencia reservadas, y creo que apostaré a que veré el desenlace, tanto del caso de La Castellana, como del caso del comunicado, esta noche, si tan sólo me espero unos minutos más, un poquito más (así estoy repitiendo dentro de mi mente, desde las 8:30 PM).
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