martes, 30 de diciembre de 2014

Próspero y prometedor 2015

Del día en que publiqué el post anterior al día de hoy hay 21 días, en los cuáles han pasado varias cosas que me han tenido ocupada y alejada del blog, naturalmente. Aunque esta entrada termine por publicarse el último martes de 2014, no podía desaprovechar el último lunes para pasar por aquí y dar las gracias a Dios por permitirme llegar al final de este año, así como darles las gracias a todos los que pasan por aquí a leerme. 

Les deseo a todos un feliz y próspero año nuevo, y aunque pueda parecer trillado también aprovecho de recordarles un par de cosas para el momento en que estén formulando sus resoluciones de año nuevo: fe es dar el primer paso incluso cuando no puedes ver el final de la escalera (Martin Luther King); la fe no hace que las cosas sean más fáciles, hace que sean posibles (Lucas 1:37)

lunes, 8 de diciembre de 2014

Estas navidades

Estas últimas dos semanas han sido de esa clase de semanas en las que tienes tanto que contar que terminas no contando nada. Sin embargo, nunca abandoné la intención de pasar por aquí a dar las gracias a Dios por darme otro año de vida (aunque ya hayan pasado dos semanas) y a celebrar por supuesto que ya llegó Diciembre y estamos por terminar un año de locos, y que estamos en la obligación de sacar energías de donde no tenemos para afrontar un nuevo año en el cual el principal reto será no morir en el intento de seguir creyendo en este país.

Tuve una profesora en la universidad que decía que vivir el caos de un país con una economía que se va deteriorando poco a poco era fascinante, es ver como se va gestando el desastre, es como ver una ola o un huracán desde adentro. Este año los intercambios de regalo son temáticos del tipo "productos escasos" o "cosas que puedes comprar en Farmatodo". Hoy en la oficina ingeniamos algo distinto: apostamos en cuánto cerraría el paralelo, el ganador será quien acierte el valor o quien se haya aproximado más y recibirá de cada uno de sus compañeros el valor de un dólar estadounidense en bolívares equivalentes al tipo de cambio no oficial según la cotización en Cúcuta el 31 de diciembre a las 9 am (hora Caracas) tal como la reporten en DolarToday.

Ya tenemos tema para el primer post de este blog en 2015. El 5 enero les cuento quién ganó. 

martes, 18 de noviembre de 2014

Primera Fila

Soy fan de La Oreja de Van Gogh desde que tengo más o menos 12 años, pero fan en serio. Recuerdo perfectamente, perfectamente como me envicié con las melodías de Cuidate y La Playa cuando las escuché por allá en el año 2001, recuerdo que nunca me bastaba con escuchar sus canciones una sola vez. Mi hermana y yo ahorramos el dinero que nos quedaba de la merienda del recreo en la escuela para comprar su segundo CD de estudio cuando salió (Lo que te conté mientras te hacías la dormida), costó 32.000 bolívares débiles, lo escuchaba todos los días por la mañana, todos, antes de que el transporte llegara a buscarme para llevarme al liceo. Estaba en 8vo grado y deseaba con locura aprender a tocar la guitarra para poder tocar como ellos. 

El 9 de abril de 2005 vinieron por primera vez al país, ahí estuve yo, en el estadio de béisbol de la UCV. Era la primera vez que tocaba un estadio de béisbol, era mi primer concierto. Cuando todo terminó y llegué a casa de mis tíos en Los Teques no pude dormir. Depresión post-concierto le llaman. Yo había estado en las gradas esa noche y ahí, tirada en la cama mirando al techo estaba segura de que jamás en mi vida volvería a verlos "tan de cerca" como esa noche. 

Volvieron en 2006, la euforia se había aplacado, no le insistí a mis padres por las entradas y lo dejé pasar. Unos meses más tarde la vocalista dejó la banda. Oficialmente mi niñez había muerto. Según yo, nunca más sería lo mismo. En 2008 una amiga me regaló "A las 5 en el Astoria", el primer CD con la nueva vocalista. Lo escuché una, dos, tres veces. Había algo que se me hacía familiar, y no era la voz (jamás aceptaré que no se nota la diferencia entre las voces de Amaia Montero y Leire Martínez, eso es una blasfemia). La esencia de las letras seguía siendo la misma. Tal vez, todavía había chance de seguir siendo fan de la banda, de La Oreja de Van Gogh.

El año pasado sacaron un nuevo CD, la primera vez que escuché el single promocional fue por la radio. Encantador y empalagoso como todo lo que tocan, a los dos minutos ya estaba coreando la canción. A principios de año anunciaron una nueva gira y Caracas tenía un fecha: 5 de Marzo de 2014. Compré las entradas en Enero, mi hermana ni siquiera tuvo que esforzarse mucho para convencerme de asistir al evento. Sufrí cuando pospusieron el concierto (reprogramado para el 13 de Noviembre de 2014) y cada día que pasaba solo incrementaba mi ansiedad y mis ganas de escucharlos en vivo. En la espera grabé cuatro covers, yo cantando y tocando la guitarra tal como lo había deseado a los 13 años. 

Llegó la semana del concierto. La noche del 12 me senté frente a la PC y abrí Twitter con la intención de averiguar por donde venían mis héroes. Ya habían llegado a Caracas. Una empresa de TV por cable lanzó un concurso para conocerlos y tomarse una foto con ellos: simplemente había que enviar un vídeo cantando una canción de ellos y de ahí los administradores de la cuenta elegirían a los ganadores. Yo no tenía ningún vídeo, pero si tenía mis 4 covers. Esto fue lo que envié, y más abajo pueden ver el resultado:


lunes, 27 de octubre de 2014

¿De dónde viene el entusiasmo?

Conocí a Atilio Romero el año pasado en una actividad de integración que el editor de Mentor Gerencial preparó para todos sus colaboradores. Me pareció un señor muy agradable, además un excelente orador. El viernes pasado volví a verlo. La firma para la cual trabajo lo contrató para que nos ayudara a motivarnos. Durante su conferencia hizo un comentario sobre el entusiasmo. Hoy lo busqué en Google para validar la información y esto fue lo que encontré

"La palabra entusiasmo proviene del Griego y significa tener un Dios dentro de sí. La persona entusiasta o entusiasmada era aquella que era tomada por uno de los dioses, guiada por su fuerza y sabiduría, y por ese motivo podría transformar la naturaleza que lo rodea y hacer que ocurrieran cosas. Sólo las personas entusiastas eran capaces de vencer los desafíos de lo cotidiano. Era necesario por lo tanto entusiasmarse para resolver los problemas que se presentaban y pasar a una nueva situación.

El entusiasmo no es una cualidad que se construye o que se desarrolla. Es un estado de fe, de afirmación de sí mismo.

La persona entusiasta es aquella que cree en su capacidad de transformar las cosas, cree en si misma, cree en los demás, cree en la fuerza que tiene para transformar el mundo y su propia realidad. Está impulsada a actuar en el mundo, a transformarlo, movida por la fuerza y la certeza en sus acciones.
"

Si, de eso nos habló Atilio, y del hecho de que bajo ninguna circunstancia (ni siquiera las más adversas) debemos dejar de creer en nosotros mismos y en nuestra capacidad de transformar nuestra realidad (en la casa, en la oficina o en el país). Lo logró, contagió a un montón de gente con su entusiasmo y yo quedé bien con mis compañeros de trabajo, quienes aún hoy estaban hablando de lo buen orador que es.

lunes, 13 de octubre de 2014

Jugar en serio

"Porque las personas que están lo bastante locas como para creer que pueden cambiar el mundo, son las que lo hacen."
Think Different de Steve Jobs. 

La semana pasada cerré la entrada con un pregunta. Ok, realmente no cerré la entrada, de hecho la leo y me doy cuenta de lo mucho que tengo que mejorar mi redacción para crear una verdadera atmósfera de suspenso. La pregunta era dadas ciertas condiciones/restricciones ¿cómo puede una persona administrar su energía para hacer realidad sus aspiraciones?, la respuesta es jugando en serio.

Jugar en serio es una expresión que uno de nuestros profesores en Lidera usó para ilustrarnos lo que requiere una persona cuando se propone algo (nosotros claro lo vinculamos al ejercicio de liderazgo político, social o empresarial). En el fondo la expresión hace alusión a las cantidades exageradas de inspiración, entusiasmo y optimismo, sumadas a un toque de terquedad, que deben estar incluidas en el carácter de una persona que se propone seriamente pasar a la historia, trascender.

Bajo ciertas circunstancias, sobre todo cuando parece que nada puede salir bien, sólo un loco es capaz de embarcarse en un proyecto que compromete su futuro con una maraña de dudas e incertidumbre. Aun en mitad de esto, que siempre parece más un desastre que cualquier otra cosa, me alegra recordar que hay gente así, gente que lo está apostando todo por cambiar sus vida y en el camino, cambiar el mundo.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Soñar sin restricciones

La tarea es responder a la pregunta ¿cómo ves tu vida en cinco años? Asume que todos tus sueños se harán realidad y que el país no se va a acabar en cualquier momento

Soñar sin restricciones es placentero, es embriagador. Creo que así es como viven los adolescentes la mayor parte de su tiempo ¿no es así? A veces le llaman soñar con pajaritos preñados, haciendo alusión a que se está soñando con cosas imposibles. Soñar sin restricciones puede ser peligroso si los sueños que se generan se alejan demasiado de la realidad y terminan desconectándote de ella, de sus riesgos y de sus oportunidades.

Queda claro que todo en exceso es malo ¿no? Ponerle demasiadas restricciones a los sueños es algo que a la larga puede terminar consumiendo todo el optimismo. La esperanza depende de la posibilidad de que algo que se desea efectivamente ocurra, si anulas la posibilidad matas la esperanza, si matas la esperanza (que es lo último que se pierde) no quedará nada.

Sin embargo las restricciones son necesarias para contextualizar, para establecer el vínculo adecuado entre medios (tus recursos) y fines (tus sueños o aspiraciones). Hacer realidad un sueño en ausencia de restricciones no tiene chiste, no hay hazaña ni hay milagro. 

Entonces tal vez la pregunta debería ser dadas ciertas condiciones/restricciones ¿cómo vas a administrar tu energía para hacer realidad tus aspiraciones?

lunes, 15 de septiembre de 2014

El tema de cada lunes

Mi hermana me pregunta cómo hago para tener un tema todos los lunes. Temas siempre hay, lo que a veces no hay es tiempo, no solo para redactarlos sino también para reflexionarlos de forma tal que merezca la pena exhibirlos aquí.

A veces no escribo para no aburrirme si considero que el tema está trillado (y si se trata de la situación del país, siempre lo estará), para eso reviso todos los días los titulares de la prensa, los artículos de opinión de El Universal y reviso Twitter cuando tengo tiempo. 

Cada vez me convenzo más de que todo depende del cristal con el que se le mire, y aunque a mi misma me parezca una locura a veces, el truco aquí está en saber esperar y en saber qué esperar. No será un enigma fácil de resolver pero tiene solución ¿no? Bueno, yo al menos creo que si la tiene, a menos que me esté equivocando al interpretar la dinámica de todo lo que me rodea. 

Tengo un amigo que cree que el verdadero llamado de atención para el gobierno puede llegar en forma de un paro general, que los cabecillas no mostraran ni una pizca de intención de rectificar mientras puedan tener la mínima certeza de que la rueda seguirá girando. Debe tener razón, tiene que pasar algo contundente porque es difícil convencerse de que el país está en crisis cuando sales un viernes por la noche y tienes que anotarte en una lista y esperar 60 minutos para entrar a cenar en un local en Caracas. Las contradicciones que nos caracterizan y que me desconciertan, son las contradicciones que siempre me darán un tema para mi blog.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Sueños, planes y hechos

"Tengo algo que decirles, y prefiero decirlo yo antes de que se enteren por otras personas. Me voy de la firma. Me salió trabajo en Lima" 

Con esas palabras mi gerente sentenció el inicio de una de las semanas menos productivas que hemos tenido en la oficina, comparable solamente a nuestro nivel de dispersión en los meses de febrero y marzo cuando llegaba a nuestro 7mo piso el olor del gas lacrimogeno que la GNB repartía en la Plaza Francia de Altamira.

- Mi antiguo jefe fue trasladado a Bogotá, empezó este lunes, y ahora nuestro gerente se va a Lima. Eso tiene que ser la señal de algo...

- Es la señal de que estamos bien jodidos, chamita

Así fue el resto de la semana. Hablar de él allá y de nosotros aquí, de su suerte y de la nuestra, de lo que dicen los Runrunes de Bocaranda, de lo que dice César Miguel Rondón, de lo que dice Luis Vicente León. Preguntas, conjeturas y escenarios, mucha incertidumbre y una que otra respuesta, pero más nada. 

A diferencia de lo que ocurre con los libros o las películas en los que somos lectores o espectadores, el final de nuestro drama colectivo no está definido con la suficiente precisión como para saber que va a pasar con cada uno de nosotros y cuáles son las acciones que más nos conviene tomar. Hay que resistir de forma activa y generar planes alternativos -aunque parezca una tarea cada vez más difícil-, porque es una de las pocas cosas que cada uno puede hacer en el intento de asegurarse una mínima cuota de bienestar mientras pasa y se termina este chaparrón de pesimismo.

lunes, 18 de agosto de 2014

Extraordinariamente precoz

Es que tu siempre has sido así: te graduaste de la universidad en nueve semestres, cuando saliste de preescolar te querían mandar directo a segundo grado ¿no te acuerdas? Es más, naciste un mes antes de la fecha estimada de parto que la ginecóloga le dio a mi mamá ¡hasta para nacer te adelantaste!

Eso fue lo que me dijo mi hermana cuando le di a mi familia la noticia de que me estaban postulando para una promoción extraordinaria en el trabajo. Ahora ya es un hecho. Tras un año en el cargo de consultor I, no me convertí en consultor II, sino en Consultor Senior. La evolución progresiva que en condiciones normales toma entre dos y cuatro años, a mi (en condiciones no precisamente normales, sino más bien adversas en algunos casos) me tomó un año. Un año en el que me ha cambiado el horario de dormir (ahora madrugo más), un año en el que he perdido muchísimas horas en el tráfico, en terminales y aeropuertos, un año en el que me apuntaron dos veces con un revólver, un año durante el cual más de una vez pensé que no escribiría esta entrada. La entrada en donde celebro mi primer ascenso en la firma. De hecho, mi primer ascenso en mi carrera profesional como economista.

Yo lo analizo y siento que haber vivido de forma tan intensa este año debería ser equivalente a vivir cuatro años a una velocidad moderada ¿no? Tal vez en cierto sentido si envejecí un poquito más rápido. La lección que puedo extraer de lo aprendido hasta este punto es: la ingenuidad y la ambición no hacen una mejor combinación que la madurez y la ambición, siempre acompañadas de una dosis adecuada de paciencia. Créelo: lo que no mata, te fortalece.

lunes, 4 de agosto de 2014

Por mi primer aniversario en Caracas

Y así es como llegué al 1ero de Agosto de 2014, contra todo pronóstico, incluso contra mis pronósticos. 

La emoción que sentí por la idea de venirme a vivir a Caracas, justo después de aquella primera entrevista en la firma, se desvaneció muy rápido. A pesar de las dificultades para encontrar residencia, logré mudarme el 1ero de Agosto de 2013, el mismo día en que empezaba oficialmente a trabajar para la firma. El pasado viernes estaba de aniversario, tanto con la firma como con la ciudad. 

Justo el día anterior, el 31 de Julio, cumplía dos años de graduada. El tiempo y su afán de pasar volando apenas me dieron chance de notar la velocidad a la que pasaban los meses mientras me quejaba de lo costosa y peligrosa que es esta ciudad, del tráfico y de todo el tiempo que pierdo tratando de atravesar Tazón todos los viernes.

Dicen los que saben que los profesionales de mi generación tienen que desarrollar la habilidad de adaptarse rápido a todas las situaciones. Caracas es Caracas en todos los sentidos, en lo incómoda, en lo compleja, en lo peligrosa y en lo útil para hacer diligencias en Ministerios o en casi cualquier instancia (bancos, aerolineas, todo es menos lento por aquí). De todo se aprende, y quien sabe si con esta experiencia lo que estoy haciendo es un entrenamiento que me prepare para vivir en Rio de Janeiro o Santiago de Chile. 

lunes, 21 de julio de 2014

Aprendiz de Valoración

Y llega ese momento en el que estas apunto de cumplir un año en el cargo y recuerdas que te han dicho que un ascenso requiere saber de todo un poco, haber hecho cada tarea al menos una vez. Casi todas están cubiertas menos la valoración, y ha llegado el momento de aprender a valorar un negocio en marcha.

Una cosa es soñar con trabajar en Finanzas Corporativas cuando estás en la Universidad, y otra muy distinta empezar una carrera en Finanzas Corporativas. Cuando estaba en la Universidad yo me saltaba todo el proceso de aprendizaje e iba directamente al resultado final. En la vida real ese resultado, en la forma de mi incorporación al proyecto de valoración, tardó unos once meses en llegar, y en mitad de mi necesidad de acelerar todo, ese período de tiempo me pareció toda la vida. 

Hacía mucho tiempo que no me emocionaba tanto con aprender algo nuevo. Este es un trabajo de mil detalles y de conseguir mil respuestas a mil por qués, es sumamente demandante y puede que al igual que el lunes pasado haya otras semanas en las que no pueda publicar nada. Sin embargo y tal como acostumbro con las noticias importantes (buenas o malas), pasaré por aquí a reportar el desenlace de este episodio, tan pronto hayamos completado el proyecto.

lunes, 7 de julio de 2014

Siento, después pienso

Daniel Goleman, un reconocido psicólogo estadounidense, ha llegado a afirmar que el cerebro emocional responde a los eventos o estímulos más rápido que el cerebro racional. Primero sentimos, después pensamos. Eso en general debe ser cierto, al menos yo no me atrevería a contradecir al profesor Goleman porque en los últimos meses he tenido que aprender precisamente a lidiar con las emociones y evaluar su nivel de racionalidad, pues parto de que todas se originan por una razón y todas tienen un por qué, así que debe haber algo de objetividad en ellas, aunque sea muy poquito. 

Marie von Ebner-Eschenbach (realmente no sé pronunciar su nombre) fue una escritora austriaca, ella llegó a afirmar que en la juventud se aprende y con la edad se entiende. Al igual que Goleman indica que hay dos momentos en el tiempo y una brecha entre ellos. Claro, en comparación con el cerebro emocional yo no creo que el cerebro racional tarde años en responder a un estimulo, pero sin lugar a dudas el aprendizaje requiere acción, tiempo y reflexión. Hay cosas que sencillamente no podemos adelantar, solo podemos sacar provecho de la espera haciendo otra cosa mientras terminamos de entender. Al final hallaremos el por qué, siempre todo tiene un por qué.

lunes, 30 de junio de 2014

¡Felicidades promo 79!


No hay mucho que decir este lunes, todavía disfruto de la alegría que me proporcionó haber podido ser parte de esta celebración que "terminó" hoy con el acto de grado en el anfiteatro Alfredo Celis Rios, la cita a la que todo estudiante de la UC quiere llegar. Mis más sinceras felicitaciones a la LXXIX promoción de economistas, en especial a Yoel Moreno y Jorge Luis Bastidas, quienes son mis primeros alumnos de Micro I en convertirse en mis colegas. Igualmente extiendo mis felicitaciones a Marifé Reyes, Alejandra Peraza, Fabiana Valero, Yerimar Noguera, Karla Cabrera, Lacey Gómez, Juan Meschisi, José Tadeo, Keily Gil, Luis Dos Santos, Ursula Belisario, Jean Brizuela, Miriam Hernández, Yrina Sánchez, Eileen Sosa, Aura Contreras, y a la mujer maravilla, Ana Arevalo. Bienvenidos al gremio, colegas ;)

lunes, 23 de junio de 2014

Una firma, un equipo

Las últimas dos semanas han sido muy agitadas, así que el martes pasado decidí que me tomaría la noche libre y no publicaría en el blog, dado que de igual forma habría estado publicando con retraso. De todas maneras ¿podía escribir algo mejor que la semana anterior? Todavía no, había que esperar que se terminara la revisión de práctica para validar las buenas noticias. 

La revisión de práctica (o simplemente "la practica" como le decimos en la firma) es una evaluación anual que se lleva a cabo a nivel mundial entre todas las firmas que componen la red de la organización para la cual trabajo. La revisión de práctica garantiza que año tras año hacemos las cosas bien, con calidad, integridad y ética. 

No todos nuestros trabajos son sometidos a esta revisión, pero este año le tocó a un trabajo que mi equipo preparó y en el que personalmente me involucré como no me había involucrado con ninguna asignación previa. Tras una semana de mucha presión y ansiedad, el viernes en la noche el equipo de auditoria nos confirmó que todo había salido bien y que los revisores extranjeros habían avalado la calidad de nuestro trabajo otorgándole calificaciones positivas al resultado final.

La atención que le dediqué a ese trabajo justifica en parte mi escasa aparición por el blog y las redes sociales en fecha reciente, por eso es tan satisfactorio para mi anunciar y celebrar que todo salió bien. El 1 de agosto cuando sople la velita de mi primer aniversario en esta empresa, desearé muchos más éxitos para el equipo de profesionales junto al que trabajé para materializar este logro ¡salud!

lunes, 9 de junio de 2014

Pero la culpa es mía

En Venezuela no se vive, se sobrevive. 

En mi casa dicen que la principal responsable soy yo, que fue mi culpa. que me han dicho que no debo caminar sola de noche, que no debo ir por la calle escuchando música, que no debo exhibir accesorios llamativos u ostentosos...

El jueves pasado iba caminando a la altura de Parque Miranda, no eran las 6:30 pm de la tarde todavía pero estaba oscuro, entonces dos muchachos, que llevaban a un niño como de cinco o seis años (si, de cinco o seis años) me interceptaron. Noté que uno de ellos trató de bloquearme el paso cuando estaba frente a mí pero no pude hacer nada para evadirlo. Estaba armando. Me puso la pistola a la altura del estomago y me tocó dos veces con el cañón. "Dame el celular disimuladamente o te disparo aquí mismo". Mucho menos cortés que el ladrón de Chacao, y mucho más insistente, se retiró con sus compañeros apenas tuvo el celular en sus manos. Esa noche hasta ahí llegó su trabajo, al menos con la víctima que suscribe.  

De más está decir que los siguientes días han sido bien incómodos pues han supuesto mi lento proceso de recuperación pos-trauma. Mientras voy internalizando el grado de peligro que corrí, me toco el estómago, la cabeza, los brazos y las piernas para asegurarme de que en serio no me disparo y que no estoy viviendo un episodio tipo Sexto Sentido o Los Otros. Creo que he llorado poquito, que es bastante considerando que no lloro a menudo o por cualquier cosa. Cada vez que repaso la secuencia de hechos en mi cabeza, surgen fácilmente al menos cuatro preguntas: ¿por qué fui tan ingenua y cómo no me dí cuenta de lo peligroso que parece y que en efecto es ese tramo de la Av Rómulo Gallegos? ¿cómo podría ese sujeto que me robo, valorar más el celular que mi vida? ¿por qué llevaban a ese niño con ellos? (algunos opinan que lo usan como señuelo, sea cual sea la razón es repugnante) ¿por qué no me disparo?

Hace apenas tres meses intentaron robarme en Chacao. Bueno, de hecho robaron a quien andaba conmigo, a mi no me quitaron nada porque no llevaba nada en ese momento (ni siquiera el celular). El que nos robó andaba armado y recitó el mismo guión salvo que usó un par de palabras bien desubicadas como "disculpa corazón" cuando se marchaba y se desplazaba a la moto en la que escaparía. Luego este episodio. El viernes exploré en Twitter y me encontré con los relatos de Aglaia Berlutti y Francisco Lugo (víctima de un asalto en un autobús, y testigo de un asalto en una farmacia, respectivamente), y así puedo hacerles un blog que todos los días publique una historia de asalto distinta.

Los consuelos son los típicos "Gracias a Dios estás bien" y "lo material se recupera" los entiendo ahora más que nunca y los agradezco, pero las sugerencias de comprar dos celulares (uno para el malandro y otro para mi) o tener que habituarme a andar con miedo por la calle son cosas que sinceramente me indignan. Claro, la indignación es un sentimiento propio de los vivos y eso me alivia un poquito. Tal parece que la mayoría de las personas está acostumbrada a esto, tanto así que lo del jueves es culpa mía.

lunes, 2 de junio de 2014

Los ingredientes de la genialidad

Este es otro aporte aleatorio de StumbleUpon. A veces no leo los mensajes automáticos que me llegan porque traen páginas repetidas o simplemente no me llaman la atención, incluso algunas veces los mensajes pasan varios días en mi bandeja marcados como no leídos porque no me animo a descartarlos apenas leo el asunto (que puede llevar el nombre de una página repetida, como ya mencioné). Pero la semana pasada me encontré con esto: "24 cualidades que los genios tienen en común", lo revisé y decidí compartirlo aquí.

El texto original está en inglés, espero que se animen a revisarlo, yo me limitaré a numerar las cualidades en mi mejor versión traducida: 
  1. Altamente motivados
  2. Valientes
  3. Orientados al logro
  4. Gusto por acumular información/conocimiento
  5. Honestos
  6. Optimistas
  7. Habilidad para juzgar (con mente abierta o sin prejuicios)
  8. Entusiastas
  9. Voluntad para tomar o aprovechar oportunidades
  10. Energía dinámica (hacer que las cosas pasen)
  11. Actitud emprendedora
  12. Persuasivos
  13. Alientan a otros
  14. Hábiles para comunicarse
  15. Pacientes
  16. Perceptivos (siempre alerta y pensando 24/7)
  17. Perfeccionistas
  18. Con sentido del humor
  19. Versátiles
  20. Con capacidad de adaptación
  21. Curiosos
  22. Individualistas
  23. Idealistas
  24. Imaginativos
La fuente consultada no incluye las medidas en las cuales deben mezclarse los ingredientes, eso queda de tu parte, querido lector ;).

martes, 20 de mayo de 2014

Cooperando somos más humanos


Cooperación... Fue el tema del programa de radio del sábado pasado.

Este fin de semana desempolvé algunas nociones básicas de biología que tenía archivadas en mi cerebro y en medio de una conversación que parecía una secuencia de chistes le explicaba a mi hermana por qué se necesitan al menos dos neuronas para "generar" un pensamiento en la mente humana (aunque técnicamente es más bien un estímulo o impulso nervioso), la cuestión es así: el axón de una neurona, que es como la cola, debe entrar en contacto con las dendritas, que son unas terminaciones que están cerca del núcleo o la cabeza de otra neurona. Si no hay al menos dos neuronas, no hay pensamiento, ni estímulo, ni impulso, ni acción. 

Anoche me desvelé y estaba tan absorta con el motivo del desvelo que sinceramente olvidé que era lunes por la noche, y que debía publicar algo aquí. Scratch, ese es el nombre del motivo del desvelo, es un invento engendrado por el Lifelong Kindergarten Group del laboratorio de medios del MIT. Supuestamente este software contribuye a desarrollar el pensamiento analítico, lógico y la creatividad de los niños y jóvenes a través de la programación. Que chévere, justo lo que faltaba, que yo encontrara una excusa para aprender a enseñar programación ¿que cómo encontré a Scratch? Me lo pasaron, Sonia Albarracín por supuesto. 

Al igual que se necesitan al menos dos neuronas para generar un pensamiento, potenciar la relevancia de los resultados de nuestras acciones es posible si colaboramos con otros. La importancia de trabajar en red fue una de las grandes lecciones que obtuve de Lidera, por eso me siento tan complacida cuando se presenta la oportunidad de dar y recibir información que contribuye a potenciar a las personas que me rodean o a sus proyectos. Dadas unas intenciones buenas y nobles, cooperando no solamente somos más humanos, sino mejores humanos también.

lunes, 12 de mayo de 2014

El virus de la inquietud

Inquietud no debería ser la palabra, pues en mi opinión personal tiene una connotación algo negativa pero la usaré mientras se me ocurre una mejor. Ya había notado que se me hacía difícil no ocuparme en algo, noté que después de Lidera ya no deseo de la misma manera tener los sábados libres y de hecho no ha sido así desde entonces, por alguna razón siguen apareciendo compromisos y todos van a ese día, al sábado. 

Recientemente he estado conversando con mi hermana, ha mostrado interés por integrarse al equipo de facilitadores del programa Economía para Jóvenes y ya me ha acompañado a tres emisiones de Aula de Economía (el programa de radio que sirve como extensión de Economía para Jóvenes en ese medio). Ella conoce el trasfondo de todas las actividades que yo he llevado a cabo desde que estoy en la Universidad y conoce las historias de mis compañeros. También le hablo de lo que hacen mis alumnos, como Francis, Paola y Tulio. Después del paro de alrededor de seis meses, considera que estar en la casa sin hacer nada es una perdida de tiempo, es inaceptable, y quiere empezar a involucrarse en actividades que le ayuden a hacer currículo para cuando salga de la Universidad... Esa historia se me hace familiar. A mi me parece que al final sucedió, se aburrió/cansó de estar quieta, le he(mos) contagiado el virus de la inquietud. Que éxito.

martes, 6 de mayo de 2014

Yo también soy culpable

Desde el domingo en la noche yo ya sabía de qué se trataría mi post de esta semana (que debió ser publicado ayer). Varios compañeros de Lidera expresaron su preocupación y rechazo hacia las acusaciones del Ministro Rodríguez Torres que recaen directamente sobre tres de los integrantes del comité directivo de Lidera y nos implica directamente a todos los que nos hemos formado con ese programa de liderazgo. A continuación pueden perder siete minutos de su vida escuchando las mentiras del Ministro.  


Ayer Manuela Bolívar (hija de Didalco Bolívar, quien fuera Gobernador de Estado Aragua y quien ahora participa en la Mesa de Diálogo) respondió valientemente a las acusaciones del Ministro, así como lo hicieron otros líderes sociales, estudiantiles (como Gaby Arellano) y políticos (como David Smolansky, alcalde del Municipio El Hatillo del Estado Miranda). Manuela fue la tutora de mi equipo de trabajo en Lidera cuando, como parte de nuestra formación académica, estructuramos un proyecto de políticas públicas con sugerencias para mejorar la movilidad de los habitantes de un caserío ubicado en el Municipio San Diego, del Estado Carabobo. 


La primera y única vez que he leído Cien Años de Soledad, tenía alrededor de 13 años. El episodio que más recuerdo es el asesinato de los 17 hijos del Coronel Aureliano Buendía. El Coronel era un guerrillero y tuvo 17 hijos con 17 mujeres distintas. Buendía se retiro y desistió de su lucha contra el gobierno, pero el día en que bautizaron a sus hijos (a los 17 el mismo día) sus enemigos pensaron que él estaba reorganizando su ejército para contraatacar, por lo que decidieron perseguir a los muchachos y asesinarlos. Los reconocieron porque el cura (como parte de la ceremonia de bautizo) les dejó marcada con ceniza una cruz en la frente. Me preguntó si el Ministro será lo suficientemente desequilibrado como para perseguir a las 1000 personas que hemos hecho el curso de Lidera. No tengo una cruz en la frente, pero mis vínculos con Futuro Presente y con CEDICE, el título de mi blog, y mi compromiso con la democracia me delatan. Yo también soy culpable de querer y trabajar por una mejor Venezuela.

lunes, 28 de abril de 2014

Otro aniversario más

El tiempo tiene que alcanzar para todo, incluso para publicar la entrada del lunes el día lunes, y si no hay suficiente inspiración antes de irme a dormir entonces la estrategia es dormir un poco y despertar para publicar en el blog mientras siga siendo lunes, como hice hoy. 

Descansar merece también su espacio y su tiempo, y lo más adecuado es que sea después de las 5 pm y antes de las 8 am para que no interfiera con el trabajo, pero a veces es difícil despegarse de todo lo interesante que sucede a nuestro alrededor, bien sea porque ocurre en vivo y directo o porque que está en Internet. El fin de semana pasado los principales distractores fueron (con diverso orden de importancia) las noticias sobre la visita de Vargas Llosa en el marco de los eventos del trigésimo aniversario del CEDICE, los planteamientos derivados de ese mismo evento, las hipótesis que pueden generarse del tema del 2do concurso de ensayos R. R. Ball sobre economía petrolera, desarrollo y libertad que promueve la misma institución y los tutoriales de piano para versionar canciones de La Oreja de Van Gogh. 

Aunque la agenda estaba apretada y parecía no haber tiempo para dedicarle a todo eso, pude disfrutar un poco de cada cosa sin descuidar las obligaciones de la oficina, y ahora ya he aceptado que algunos de esos distractores deberán tener su propio espacio en mi agenda para las próximas semanas. Uno se puede cansar de estar cansado, pero si me desvinculo de todo lo que me ocupa y me quita el sueño ¿qué voy a escribir aquí? Yo hoy celebro los desvelos (y sus motivos) que durante dos años -desde el 30 de abril de 2012- me han dado contenidos para escribir aquí, ¡feliz cumpleaños blog!

lunes, 21 de abril de 2014

Inquietud e incertidumbre

Hoy fue una de esas noches de monólogo que comenzó con una pregunta y terminó con una decena de interrogantes sin contestar. Suele suceder ¿qué otra cosa podría yo esperar del momento histórico que vivo en mi país? 

A mi me gusta mantenerme ocupada, de otra forma me cuesta sentirme útil. Sin embargo, he escuchado que las mejores ideas llegan cuando uno está "desconectado" de lo que hace todos los días. Me hubiese gustado probar eso en vacaciones pero no me salió muy bien el experimento, no pude desconectarme de todo, sólo de Twitter, y cuando llegué esta mañana a Caracas y vi como amaneció Chacao, no me costo mucho entender por qué sentí un malestar en la garganta mientras caminaba por la avenida Francisco de Miranda o por qué el nombre del municipio sigue siendo TT a esta hora. Al salir del trabajo, la Guardia Nacional Bolivariana exhibía sus motos y vehículos estacionados frente al edificio del Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio de la Vivienda, ambos con la fachadas cubiertas con láminas de zinc para evitar agresiones de los manifestantes. Un espeluznante inicio de semana. 

Uno se cansa de no poder conciliar el sueño, o de no poder dormir bien, y no voy a escribir que el tiempo de Dios es perfecto porque esa frase ya la acuñó alguien más pero si vale la pena ser un poco paciente, darle tiempo al tiempo para que termine de enderezar (para bien o para mal) algunos senderos. 

Ya no falta nada para terminar el primer tercio del año y cumplir tres meses de protesta. Amanecerá y veremos Venezuela, amanecerá y veremos. 

lunes, 14 de abril de 2014

Para no perder el juicio

Somos 8. Tenemos entre 23 y 33 años, todos profesionales, todos estudian o dominan un segundo idioma, todos solteros, aunque casi todos comprometidos. 7 conocen al menos un país diferente a Venezuela. 6 están haciendo o ya terminaron al menos un diplomado, especialización o estudio de postgrado. De vez en cuando, a la hora del almuerzo nos preguntamos entre nosotros mismos ¿tu qué haces aquí?

Todas las discusiones empiezan y terminan igual, primero la pregunta y luego la reflexión justificativa de por qué cada uno sigue aquí. Y como los economistas no discutimos ni gustos ni preferencias, para mi el tema llega hasta ahí. Lo cierto es que, tal como dijo hoy uno de los sujetos de la muestra (mi supervisor), justo ahora pareciera haber sólo dos opciones: irse o quedarse. Eso si, si te quedas haz que tu presencia no sea en vano. A eso yo agregué: intenta quedarte aquí sin hacer nada al respecto de algo, es para volverse loco.

Más vale quedarse, si es a dar la batalla por aquello en lo que uno cree.  

lunes, 7 de abril de 2014

¿Optimista o masoquista?

El próximo sábado se cumplen dos meses de protestas en las principales ciudades de Venezuela. Esta semana que acaba de terminar fue especial, vi como reprimían a los manifestantes del 1 de Abril en la acera que queda al frente del edificio donde trabajo. Estuvimos autosecuestrados en la oficina durante tal vez casi tres horas, el miedo escalo los nueve pisos de distancia que hay desde la Avenida Francisco de Miranda en Chacao hasta la oficina. Con las detonaciones de los perdigones y las bombas lacrimogenas como música de fondo, se instalo en nuestro piso la indignación, la impotencia y la rabia, hasta que pudimos salir de ahí, llegar a nuestras casas y volver al siguiente día a continuar trabajando como si todo estuviera bien.  
Apenas esta semana vi por primera vez el programa de Fernando Del Rincón en CNN, aunque muchas de las imágenes no son nuevas para mi, ya las he visto en Twitter. Después de todo esto se me ocurre pensar ¿qué es lo que estamos esperando? Es más ¿sabemos que estamos esperando después de estas protestas? Las personas que creemos que esto puede tener un desenlace no violento ¿somos demasiado ingenuos? Los que hemos postergado nuestra decisión de salir del país ¿somos demasiado optimistas o demasiado masoquistas?
No, aquí no van a encontrar la respuesta. Al menos no todavía.
Les dejo dos fotos que tomo un compañero de trabajo el pasado martes. En la primera toma los manifestantes corren en dirección Este por la Avenida Francisco de Miranda, provienen de Chacaíto. En la segunda toma, una tropa se aproxima. Lo que ocurrió después está en los períodicos.

lunes, 31 de marzo de 2014

Un retrato de los supervivientes

Saberse la teoría no garantiza al 100% el éxito en la ejecución de la práctica, o de otro modo: del dicho al hecho hay mucho trecho. Una cosa es declararse no violento, otra controlar las pasiones cuando te tocan el botón de la indignación. 

Esta mañana discutí con mi mamá. Me recordó el caso de Urquiola y dijo que era culpa de las barricadas, que propician la violencia y le ponen las víctimas en bandeja de plata a los gatillos alegres. Yo no estoy a favor de las barricadas, pero en ese momento, con un tono agresivo, "las defendí" ¿cómo me puede decir que es culpa de las barricadas? Para mi existe un sólo culpable, y no quiero aceptar ningún otro. La violencia aquí es política de Estado y todo lo demás es en defensa propia hasta que se demuestre que el acusado es un infiltrado, en ese momento si es probable que sea culpable. 

En medio de todo este desastre ¿Por qué a algunos nos horroriza tanto y a otros apenas les sorprenden estas cosas? Porque ni la violencia, ni la miseria, ni la precariedad o la escasez son nuevas para una parte de la población, ese grupo de la población que el señor Leonardo Padrón llama Supervivientes (de más está decir que los invito a leer su artículo). 

Tal vez a los que esperan que los "cerros bajen" todavía les falta entender que hay gente acostumbrada a vivir así porque no conocen otra forma de vivir. Los que sabemos que esto está mal tenemos que conectarnos de alguna forma con esas personas, entenderlos y luego hacerles entender es posible emprender un camino hacia la prosperidad, siempre y cuando la sociedad civil y el Estado puedan efectivamente vigilar y preservar las instituciones que garantizan la paz social, de lo contrario bueno, solo lea las noticias y entérese. 

lunes, 24 de marzo de 2014

Sobre la semana pasada y el por qué no publiqué

En estos días es muy sencillo justificar el retraso de un compromiso, basta con decir que una guarimba no te dejó salir de tu casa o que algún cuerpo de orden público o del ejército (PNB, GNB) te bloqueó el paso. No fue mi caso el lunes pasado, gracias a Dios. Aunque para mi sigue siendo una tragedia quedarme sin Internet, tampoco fue eso lo que pasó. Simplemente hay experiencias que no puedes evadir del trabajo, y si trabajas con auditores es muy difícil que nunca te toque "darle la vuelta al reloj" o permanecer hasta altas horas de la noche en tu oficina o en la del cliente. Como parte de la novatada me tocó el lunes pasado, llegué a la casa a la 1:10 am del martes.

Después de eso fue complicado hallar un momento para escribir algo aquí, aunque la semana tuvo suficientes sucesos como para contar algo. Mi favorito (sarcasmo, fue el más trágico) ocurrió el miércoles cuando estaba esperando el autobús en la estación de metro La California y casi linchan a un supuesto ladrón en plena Avenida Francisco de Miranda. Tal vez olvide otros detalles, pero el trauma que me dejó el sonido de un casco de motorizado chocando con furia contra la humanidad de aquel muchacho, mientras la gente decía "¡Dale pa' que aprenda!" creo que no lo olvidaré jamás. Mientras estuve ahí no apareció ni un policía. Ese mismo día, un número importante de efectivos de la GNB estaban en Chacao y Altamira. 

Pasé casi todo el jueves tratando de recordar esa clase de macroeconomía donde relacionaban la violencia con el desarrollo. La lectura es de Robert Bates y se llama "Prosperidad y violencia". Que desagradable tener que darle la razón al señor Bates así, siendo testigo de cómo la gente crea mecanismos de control social a la fuerza (bruta) porque no hay confianza en las instituciones que se supone que deberían velar por que las personas no sean victimas de lo que Bates llama "depredación", que no es más que una situación de conflicto donde el objetivo es apropiarse de las riquezas acumuladas por el otro. Según él, las sociedades sin instituciones o con instituciones débiles tenían dos opciones para protegerse de esta depredación: desarrollar sus propios mecanismos de defensa o dejar de acumular riquezas (eligir ser pobres) para garantizar la paz.

Que rabia, que rabia que se me haga tan familiar eso.

lunes, 10 de marzo de 2014

Un mes de protestas

No podría leer toda la noche aunque quisiera, eso requiere resistencia física y mental, y las tengo agotadas en este momento.

He tenido que alejarme de las fuentes de información para poder calmar mis nervios, de hecho tal cómo lo comentaba con Yune hace unos días, ya no se trata de sólo de leerlo en Twitter, lo veo y lo vivo todos los días: puedo abstenerme de abrir el Twitter pero no puedo hacer abstracción de Chacao y Altamira, están ahí con su caos, las estaciones de metro cerradas, gas lacrimogeno, muchos efectivos de la Policia Nacional Bolivariana y la Guardia del Pueblo en sus motos, armados, calles y avenidas cerradas. Y apenas es lunes, otra vez... 

En dos días vuelve a ser miércoles 12 ¿qué se nos ocurrirá para celebrar el primer mes de protesta? Cuando todo esto empezó, Paola me preguntó si prefería la calma previa al desastre de las protestas. Creo que estamos en un punto de no retorno, en serio, así que es poco importante lo que yo prefiera. Ahora lo que me asusta un poco es la posibilidad de que podamos aprender a vivir con esto, con la represión y las guarimbas como parte de nuestra "cotidianidad". 

lunes, 24 de febrero de 2014

#PrayForVenezuela

Si antes era complicado planificar, hoy es casi nocivo para la salud. A estas horas ni siquiera sé cuántos días durara el "asueto de carnaval" este año.
 
Al igual que medio país, se me ha hecho sumamente díficil conciliar el sueño por las noches, y estoy revisando Twitter a cada momento para saber que (y que no) está pasando en la ciudad, excepto el miércoles pasado cuando las detonaciones, los gritos e insultos venían desde la avenida principal que está junto a la urbanización donde vivo en Caracas, y yo sabía bien lo que estaba pasando sin necesidad de leer el Twitter, solo pensaba "Fascinante y terrible, este en serio es un régimen represivo... y asesino".
 
La noche siguiente ocurrió lo mismo en la urbanización donde viven mis padres en Maracay, y así siguió ocurriendo durante todo el fin de semana y hoy, cuando los vecinos decidieron sacar todos los muebles que iban a tirar a la basura y quemarlos en la calle dejando los carros encerrados entre las cuatro cuadras circundantes al edificio.
 
En Caracas cerca de la oficina pasa lo mismo, hace días que nos dejan salir más temprano para que podemos tomar las previsiones necesarias para garantizar que llegaremos a nuestras casas. Que desastre. Que desagradable se siente entender el significado de "guarimba sin sentido", que desagradable comprobar que la gente en serio no entendió por donde es la salida. 

lunes, 17 de febrero de 2014

Aquí nadie duerme

Esta no es una entrada común. Usualmente me abstengo de publicar los lunes cuando coinciden con alguna festividad, y este no es el caso. Solo voy a usar estas líneas para recordarme a mi misma el motivo por el cual no escribí hoy: protestas en Venezuela desde el 12F, con muertos, torturados, violaciones a los DDHH y blackout informativo incluido. 

Mañana 18F, el día de las dos marchas. Definitivamente no hay otra expresión: amanecerá y veremos. 


lunes, 10 de febrero de 2014

"Recalculando..."

Eso es lo que dice el GPS de un amigo cuando le ha marcado una determinada ruta entre dos puntos y él omite un cruce o por el contrario cruza, pero por donde no debía. El GPS de mi amigo tiene voz de mujer, él le llama Carlota.

Hace unos meses le comentaba a una amiga, quien se fue a Colombia hace poco más de año, que planificar aquí en este país es mentalmente agotador: cuando crees que tienes las cosas más o menos bajo control, te cambian las reglas o condiciones del juego, a veces de forma tan brusca que casi tienes que definir el plan desde cero. En ese momento la brújula se te mueve y empieza el "recalculando" en tu mente. 

La regla de oro es ser lo más pesimista posible, con la intención de estar preparado, blindado ante el peor escenario. Y es así como el ejercicio de emprender un proyecto de vida aquí termina pareciéndose cada vez más a un deporte extremo, a una carrera por la supervivencia, más bien por la cordura y los nervios.

Dos de mis mejores amigos se van del país en dos semanas. Mi roommate está haciendo los trámites para irse a Dublin (según el Chigüire Bipolar, la ciudad más segura de Venezuela). Yo me quedo. Les he pedido tiempo para planificar las cosas y les he prometido que pondré de mi parte y no me expondré demasiado a nuestro entorno violento para no hacerlos venir a mi funeral. 

Tiempo, por favor, no puedo recalcular tan rápido como Carlota. 

Es una comparación injusta, ella al menos tiene un mapa en el que puede confiar. 

lunes, 3 de febrero de 2014

Más palabras de Leonardo

Yo no tengo mucho que explicar cuando ya Leonardo Padrón lo hace tan bien. Formas del adiós es su artículo que salió en El Nacional ayer. Voy a agregar mis dos párrafos favoritos, con la esperanza de animarte a leer.

En los semáforos hay suficiente tiempo para torcer el destino. Una mujer, en sus cuarenta, manejaba su camioneta con la desaprensión de quien siente que la vida le sonríe. Venía del autolavado y todo resplandecía a su alrededor. Ahora iba al gimnasio. Estaba dispuesta a tener un gran día. Frenó pausadamente en la luz roja de un semáforo. Vio a su costado un hombre en silla de ruedas, con la mano extendida y una sonrisa que buscaba un poco de indulgencia y solidaridad. No era su costumbre, pero ese día se sintió dispuesta a hacerle un guiño al prójimo. Buscó en su cartera un billete de 10 Bs. y bajó el vidrio sólo lo suficiente para darle el dinero al simpático indigente. En un veloz movimiento de manos el hombre lanzó una rata viva y membruda por el espacio abierto de la ventana. La rata corrió sobresaltada de un lado a otro dentro de la camioneta. La mujer entró en absoluto pánico y se bajó de la camioneta. Corrió largos metros gritando, histérica, ofuscada por el asco y el susto. Cuando el espanto la dejó voltear, ya no había camioneta, ni indigente, ni silla de ruedas. Se quedó incluso sin cartera, papeles ni dinero en mitad de la calzada. Sólo los brincos de su corazón. El semáforo ostentaba su luz verde. La luz que parecía decirle adiós a su camioneta y a la solidaridad con el prójimo.

***

Vivimos la hora más menguada de nuestra historia reciente. La economía es una araña negra que camina sobre nuestros estómagos. La gente malbarata sus días en colas interminables para conseguir harina, leche y aceite. La prensa escrita está viviendo una exasperante agonía que puede desembocar en su desaparición absoluta. Algo inédito en el planeta. A las líneas aéreas no les está quedando más remedio que borrarnos de sus destinos. Comenzamos a sentir claustrofobia, encierro, ahogo. Hay un rictus general de desazón. Parece que nos hubieran mudado de sitio sin darnos cuenta. Somos pura noche en una geografía de luz caribeña. El país tiene forma de pistola. Hasta los llamados a la paz vienen con amenaza incluida. Se multiplican en muchos hogares las conversaciones nerviosas. Es el momento de las decisiones. ¿Irnos? ¿Resistir? ¿Luchar? ¿Decirle adiós al país o a la vida?

Te sirves un trago, te asomas al Ávila, piensas en tus hijos, en los riesgos que entraña cada decisión. Piensas con Méndez Guédez en esa definición de país que da Bolívar Coronado: “Lugar donde al menos cuentas con veinticinco abrazos; lugar donde llueve y te quedas dormido sintiendo que estás en casa”.

Es todo tan difícil. Tan inmerecido.

¿Cuál es la cola de inmigración hacia esa patria donde antes cabíamos todos los venezolanos?

lunes, 27 de enero de 2014

Semejanzas y diferencias

De las experiencias importantes uno nunca deja de extraer lecciones. 

Voy a emitir un consejo que nadie me está pidiendo: si en este momento alguien me preguntara qué características tiene un socio ideal, me esforzaría por hacerle ver una cosa: sí, es chévere que tengan cosas en común, pero no pretendas que siempre estén de acuerdo en todo y nunca discutan nada. Si bien son los intereses en común (las semejanzas) las que pueden determinar el hecho de que empieces o no un proyecto con una persona en particular, las diferencias serán importantes pues es lo que hará que se complementen, es lo que hará que cada uno valore al otro y lo considere importante. La base de su cooperación sera la interdependencia, en el buen sentido de la palabra.

En resumen...

Mi post en palabras de Ani DiFranco (compositora, cantante y poeta norteamericana)
I know there is strength in the differences between us. I know there is comfort, where we overlap.
"Sé que hay fuerza en las diferencias entre nosotros. Sé que hay comodidad, donde coincidimos."

Mi post en palabras de Malcolm Forbes (periodista e hijo del fundador de la revista Forbes)
"Diversity: the art of thinking independently together."
"Diversidad: el arte de pensar independientemente juntos."

Mi post en palabras de Stephen Covey (empresario, conferencista y educador norteamericano)
Strength lies in differences, not in similarities.
"La fuerza se halla en las diferencias, no en las semejanzas."

lunes, 20 de enero de 2014

Serenidad+Valor+Sabiduría

Aunque de pequeña fui bautizada en la fe, no soy católica, pero sé reconocer cuando algo me puede ser útil.

Esta oración la escuché en una de mis primeras clases de economía en el bachillerato, cuando el proyecto de Thomas Chacón llego a mi liceo. El profesor Thomas además de ser economista es católico, y yo no puedo recordar a que venía la referencia a esta oración (muy probablemente estábamos hablando de ética y economía) pero recientemente, en mitad de una de esas arduas faenas de planificación de proyecto de vida a la que nos enfrentamos todos, la recordé y me pareció tan certera, que considere que sería buena idea tenerla por aquí:

"Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia;
viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez"

Se titula Oración de la Serenidad y fue escrita por Reinhold Niebuhr en 1943. Yo he posteado solamente mi fragmento favorito, los interesados en conocer la versión completa y la historia de la oración pueden visitar este enlace.

¡Feliz semana a todos!

lunes, 13 de enero de 2014

El país que heredamos

Sí hay otros temas de los que hablar, no los vamos a tocar hasta que no hayamos salido de esta.

No han pasado ni quince días del primer mes de 2014 y ya la expresión "feliz año" parece haber perdido sentido, no porque haya vencido el plazo para desearse feliz año, sino porque no parece haber muchos motivos para que el colectivo ("el soberano") esté feliz, y no voy a enunciar aquí las razones que sustentan esa aseveración porque son de dominio público. 

De hecho, el viernes pasado mientras iba en el bus hacía la oficina, se sentó a mi lado una señora mayor. Su acento la delataba, no era venezolana de nacimiento, era italiana. Empezó a relatar la historia de una vida dramática, empezando por la aparición de los achaques de la vejez, la pérdida de su esposo y luego las veces en las cuales habían asaltado el negocio de la familia, los carros que les habían robado y cómo se habían metido en la casa de uno de sus hijos para robarlo y casi lo ahorcan. La nieta de la señora (de 13 años, hija del hijo que casi ahorcan) le dice "Abuela, apenas termine el liceo yo me voy de aquí" y la señora tiene el coraje de decirle "No hijita, no digas eso, ya vas a ver que esto va a cambiar". Evidentemente hay una con la cual yo me identifico, y evidentemente hay una que está equivocada.

Como me gustaría en serio, poder creer ciegamente en que la abuela tiene la razón.