Soy fan de La Oreja de Van Gogh desde que tengo más o menos 12 años, pero fan en serio. Recuerdo perfectamente, perfectamente como me envicié con las melodías de Cuidate y La Playa cuando las escuché por allá en el año 2001, recuerdo que nunca me bastaba con escuchar sus canciones una sola vez. Mi hermana y yo ahorramos el dinero que nos quedaba de la merienda del recreo en la escuela para comprar su segundo CD de estudio cuando salió (Lo que te conté mientras te hacías la dormida), costó 32.000 bolívares débiles, lo escuchaba todos los días por la mañana, todos, antes de que el transporte llegara a buscarme para llevarme al liceo. Estaba en 8vo grado y deseaba con locura aprender a tocar la guitarra para poder tocar como ellos.
El 9 de abril de 2005 vinieron por primera vez al país, ahí estuve yo, en el estadio de béisbol de la UCV. Era la primera vez que tocaba un estadio de béisbol, era mi primer concierto. Cuando todo terminó y llegué a casa de mis tíos en Los Teques no pude dormir. Depresión post-concierto le llaman. Yo había estado en las gradas esa noche y ahí, tirada en la cama mirando al techo estaba segura de que jamás en mi vida volvería a verlos "tan de cerca" como esa noche.
Volvieron en 2006, la euforia se había aplacado, no le insistí a mis padres por las entradas y lo dejé pasar. Unos meses más tarde la vocalista dejó la banda. Oficialmente mi niñez había muerto. Según yo, nunca más sería lo mismo. En 2008 una amiga me regaló "A las 5 en el Astoria", el primer CD con la nueva vocalista. Lo escuché una, dos, tres veces. Había algo que se me hacía familiar, y no era la voz (jamás aceptaré que no se nota la diferencia entre las voces de Amaia Montero y Leire Martínez, eso es una blasfemia). La esencia de las letras seguía siendo la misma. Tal vez, todavía había chance de seguir siendo fan de la banda, de La Oreja de Van Gogh.
El año pasado sacaron un nuevo CD, la primera vez que escuché el single promocional fue por la radio. Encantador y empalagoso como todo lo que tocan, a los dos minutos ya estaba coreando la canción. A principios de año anunciaron una nueva gira y Caracas tenía un fecha: 5 de Marzo de 2014. Compré las entradas en Enero, mi hermana ni siquiera tuvo que esforzarse mucho para convencerme de asistir al evento. Sufrí cuando pospusieron el concierto (reprogramado para el 13 de Noviembre de 2014) y cada día que pasaba solo incrementaba mi ansiedad y mis ganas de escucharlos en vivo. En la espera grabé cuatro covers, yo cantando y tocando la guitarra tal como lo había deseado a los 13 años.
Llegó la semana del concierto. La noche del 12 me senté frente a la PC y abrí Twitter con la intención de averiguar por donde venían mis héroes. Ya habían llegado a Caracas. Una empresa de TV por cable lanzó un concurso para conocerlos y tomarse una foto con ellos: simplemente había que enviar un vídeo cantando una canción de ellos y de ahí los administradores de la cuenta elegirían a los ganadores. Yo no tenía ningún vídeo, pero si tenía mis 4 covers. Esto fue lo que envié, y más abajo pueden ver el resultado: