lunes, 27 de enero de 2014

Semejanzas y diferencias

De las experiencias importantes uno nunca deja de extraer lecciones. 

Voy a emitir un consejo que nadie me está pidiendo: si en este momento alguien me preguntara qué características tiene un socio ideal, me esforzaría por hacerle ver una cosa: sí, es chévere que tengan cosas en común, pero no pretendas que siempre estén de acuerdo en todo y nunca discutan nada. Si bien son los intereses en común (las semejanzas) las que pueden determinar el hecho de que empieces o no un proyecto con una persona en particular, las diferencias serán importantes pues es lo que hará que se complementen, es lo que hará que cada uno valore al otro y lo considere importante. La base de su cooperación sera la interdependencia, en el buen sentido de la palabra.

En resumen...

Mi post en palabras de Ani DiFranco (compositora, cantante y poeta norteamericana)
I know there is strength in the differences between us. I know there is comfort, where we overlap.
"Sé que hay fuerza en las diferencias entre nosotros. Sé que hay comodidad, donde coincidimos."

Mi post en palabras de Malcolm Forbes (periodista e hijo del fundador de la revista Forbes)
"Diversity: the art of thinking independently together."
"Diversidad: el arte de pensar independientemente juntos."

Mi post en palabras de Stephen Covey (empresario, conferencista y educador norteamericano)
Strength lies in differences, not in similarities.
"La fuerza se halla en las diferencias, no en las semejanzas."

lunes, 20 de enero de 2014

Serenidad+Valor+Sabiduría

Aunque de pequeña fui bautizada en la fe, no soy católica, pero sé reconocer cuando algo me puede ser útil.

Esta oración la escuché en una de mis primeras clases de economía en el bachillerato, cuando el proyecto de Thomas Chacón llego a mi liceo. El profesor Thomas además de ser economista es católico, y yo no puedo recordar a que venía la referencia a esta oración (muy probablemente estábamos hablando de ética y economía) pero recientemente, en mitad de una de esas arduas faenas de planificación de proyecto de vida a la que nos enfrentamos todos, la recordé y me pareció tan certera, que considere que sería buena idea tenerla por aquí:

"Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia;
viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez"

Se titula Oración de la Serenidad y fue escrita por Reinhold Niebuhr en 1943. Yo he posteado solamente mi fragmento favorito, los interesados en conocer la versión completa y la historia de la oración pueden visitar este enlace.

¡Feliz semana a todos!

lunes, 13 de enero de 2014

El país que heredamos

Sí hay otros temas de los que hablar, no los vamos a tocar hasta que no hayamos salido de esta.

No han pasado ni quince días del primer mes de 2014 y ya la expresión "feliz año" parece haber perdido sentido, no porque haya vencido el plazo para desearse feliz año, sino porque no parece haber muchos motivos para que el colectivo ("el soberano") esté feliz, y no voy a enunciar aquí las razones que sustentan esa aseveración porque son de dominio público. 

De hecho, el viernes pasado mientras iba en el bus hacía la oficina, se sentó a mi lado una señora mayor. Su acento la delataba, no era venezolana de nacimiento, era italiana. Empezó a relatar la historia de una vida dramática, empezando por la aparición de los achaques de la vejez, la pérdida de su esposo y luego las veces en las cuales habían asaltado el negocio de la familia, los carros que les habían robado y cómo se habían metido en la casa de uno de sus hijos para robarlo y casi lo ahorcan. La nieta de la señora (de 13 años, hija del hijo que casi ahorcan) le dice "Abuela, apenas termine el liceo yo me voy de aquí" y la señora tiene el coraje de decirle "No hijita, no digas eso, ya vas a ver que esto va a cambiar". Evidentemente hay una con la cual yo me identifico, y evidentemente hay una que está equivocada.

Como me gustaría en serio, poder creer ciegamente en que la abuela tiene la razón.