lunes, 1 de julio de 2013

Final de temporada

En su libro "El malestar en la globalización" (2002), el economista Joseph Stiglitz (Premio Nobel, 2001), hacía una crítica sobre cómo los asesores de instituciones como el FMI y el Banco Mundial daban instrucciones acerca de lo que los países pobres debían o no hacer, cuando ellos se encontraban a kilómetros de esos lugares y eran ajenos a su realidad. Stiglitz decía que es muy sencillo tomar una decisión cuando desconoces por completo quiénes serán los afectados por sus consecuencias.

Mientras yo estuve de viaje, alguien en algún lugar del mundo decidió que la empresa para la cual yo trabajaba no necesitaba un nuevo empleado fijo en el área de controlling, así que el viernes se terminó mi contrato y con él mi primera relación laboral, así como todos los planes y aspiraciones representados por mi presencia en el departamento. 

Las conversaciones que sostuve con mi jefe, mis compañeras de trabajo, el gerente general, la gerente de RRHH y las facilitadoras que nos acompañaron en Puerto Ordaz ayudaron a que este final de temporada no fuera exageradamente traumático. Algunas personas que se despidieron de mi la semana pasada lo hacían con un tono de condolencias que me parecía medio pavoso, pero entiendo que estaban tratando de ser empáticos.

Yo estudié una carrera que me preparó para esto, no precisamente para ser la victima de una estrategia de óptimo tamaño mínimo de planta como medio para protegerse del riesgo país, pero es algo que no me sorprende ni me ofende. Mi carrera también me enseñó a pensar de forma estratégica y a construir marca personal, así que la vida sigue, con algún nuevo cliente, aunque ahora fantasee con que tal vez algún día haya recompra del primero.

Esta entrada va dedicada a mis colegas de Henkel Venezolana, S. A., en especial al equipo de AC Venezuela (Maritza, Rosana, Cecilia, Luis, Felisabel, Yosmar, Graciela, Yaribeth, René, Abelardo y Gerardo en oficina, y los ejecutivos de venta y asesores técnicos de Fester fuera de la oficina), a Patricia Semeco y al señor Roberto Rodríguez por no descartarme en mi primera entrevista, aunque no tenía experiencia en nada más que dar clases. A María Búa por recordarme tanto a Arelis Vivas. A Rocío González y a mi ex alumna Anelvi Foucault por referirme. Al equipo femenino de dominó que participó en los juegos industriales. Gracias especiales a Anny Silva y a Erwin Reyes por ser lectores fieles de este blog.

De regalo les dejo la melodía de fondo, mi propia versión acústica de Gold Forever, canción interpretada originalmente por The Wanted, una banda británica. La he tenido pegada por alrededor de dos semanas, así que oficialmente se convirtió en el soundtrack del final de temporada. Espero dos cosas: que me disculpen la baja calidad del sonido, y que les guste. 


Hasta pronto colegas ;).

3 comentarios:

  1. Colega, excelente reflexión. Esta experiencia va a estar en ti, en todo momento por el buen camino recorrido. Un abrazo.

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    1. ¡Maricarmen! Gracias por tu fidelidad y tus comentarios, siempre alentadores. Un abrazo colega =)

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  2. Cuando alguien te cierra una puerta Dios te abre 7, la Bendición que Dios tiene para ti es tan grande, que no tendrás espacio donde ponerla.

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