Hay muchas formas de ser cursi. El año pasado -o tal vez el anterior, no recuerdo bien- Liz Fosslien, una analista de ARC Worldwide, amante de los gráficos, publicó en su blog en víspera del día del amor y la amistad, una entrada titulada 14 formas en las que un Economista dice Te Amo (en inglés).
Cada una de las 14 formas de decir Te Amo tiene un gráfico. Fosslien define ésta como una forma nerd de hacer feliz a tu enamorado(a) en San Valentín. A mi me encantan los gráficos rotulados con "El monopolio natural de mi corazón es todo tuyo", "Para lo que ofreces, mi demanda es inelástica", "La utilidad marginal de pasar tiempo contigo nunca disminuye" y esta imagen que captura la estrategia óptima para la teoría de juegos aplicada al amor:
A Fosslien le faltó tomar en cuenta el concepto de cointegración, debe ser porque estaba más enfocada a la microeconomía que a la econometría, o porque es ligeramente menos romántico, pero habemos suficientes nerds en el mundo para inventarnos nuestros propios piropos con otros conceptos económicos.
Para simplificar, la cointegración es un concepto que se usa en la econometría de series de tiempo (conjunto de valores que se registra cada hora, día, mes, año). Dos o más series de tiempo están cointegradas si en el largo plazo se mueven conjuntamente hacía un equilibrio, aún cuando en el corto plazo puedan desviarse o "separarse" unas de otras por la magnitud de sus valores.
La semana pasada, mientras Yuneygla y yo buscabamos residencia en Caracas surgió el chiste, me dijo: "Ahora yo voy a trabajar con Jesús, y voy a ser tu roommate ¿viste? Aunque al salir de la Universidad cada uno tomo un camino distinto, nos volvimos a encontrar en Caracas. Estamos cointegrados".
Esa es la forma nerd de decir que aspiramos a ser amigos por siempre.
