lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Déficit de atención?

El precio de pasar una noche más en casa se paga en forma de menos horas de sueño, con la consecuencia de todo el día como un zombie, claro está. Estaba anhelando que se terminara la jornada laboral para venirme a la residencia, pero decidí dedicarle unos minutos adicionales a la búsqueda (por Internet) de un repuesto para el carro de mi papá. Luego salí de la oficina y seguí cabeceando y bostezando hasta llegar a la residencia.

Guardar demasiadas cosas en los bolsillos puede darte sorpresas no gratas. Cuando llegue a mi cuarto y empecé a vaciar mis bolsillos no tenía ni mi pen drive 4 GB con una colección de libros sobre Corporate Finance y Excel, ni la lista con los números de teléfono de los concesionarios a los que había llamado preguntando por el repuesto para mi papá ¿en qué estaba pensando cuando decidí meter el carnet de la oficina, las llaves de la casa, el pen drive y la lista en un mismo bolsillo? No importa, a lo mejor ni siquiera estaba despierta. 

La rabia me espantó el sueño como por dos horas. Ahorita ya parece todo menos complicado: el pen drive esta cifrado y quien se lo encuentre no lo va poder usar, yo tengo respaldo de casi todos los libros y documentos en la laptop en la oficina, y de la lista no hay mucho que recordar, todos los concesionarios habían dicho "no hay, se agoto hace seis meses y no sabemos cuando llegue". Debí haber hecho la lista en Word.

lunes, 18 de noviembre de 2013

La salida

Recuerdo con algo de nostalgia mis pasatiempos de los domingos cuando no había TV por cable, ni Internet, ni viajes a Carabobo o Caracas. A veces eran cosas tan simples como descubrir una figura uniendo puntos, buscar diferencias entre imágenes o hallar un camino para salir de un laberinto.

Resolver los laberintos que vienen impresos en el periódico era relativamente sencillo, como jugador tienes una vista panorámica que te permite conocer con precisión donde están las entradas y las salidas o donde están los accesos que te llevan al punto en el que finalmente debas estar para considerarte ganador, así que puedes encontrar la solución desplazándote del principio al final o del final al principio.

Si quisiéramos extrapolar esto a la vida real, encontraremos que rara vez tenemos la oportunidad de ver el final del laberinto, a veces ni siquiera tenemos idea cómo será ese final. Igual creo en tres herramientas que pueden ayudarnos a salir del laberinto o encontrar el final con éxito: paciencia, constancia y una buena memoria. Si usted se encuentra con un callejón sin salida, se regresa e intenta de nuevo por otro lado, pero por favor, trate de recordar siempre los lugares por los cuales halla pasado, para no perder el tiempo y evitar malos ratos.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Lo que hace la diferencia

Una cosa es estar en un lugar como Maracay, y leer las noticias por Twitter, y otra cosa muy distinta es estar en Caracas y ser testigo presencial de cómo se engendra y se desarrolla el caso en 72 horas. 

A veces recuerdo a la profesora que me daba Teoría y Política Monetaria en el pregrado, en mitad de la crisis financiera que se había desatado en 2009 y los problemas de la Eurozona, ella estaba fascinada, fascinada porque estaba siendo testigo presencial de como se hacían realidad todos los malos presagios que aparecen como contraejemplos en los libros de economía. 

Todavía me falta ser testigo presencial de como se va diluyendo el efecto del discurso que lejos de pretender una mejora en la expectativas del desempeño de la economía del país, aspira a crear un determinado escenario para el 8D. Aunque puede llegar a ser un episodio fascinante en la historia de Venezuela, a mi no me alegra mucho, de hecho ¿hay alguien alegre? El problema es que no podemos hacer abstracción de esta historia, somos sus personajes, y se esta desenvolviendo aquí mismo en nuestro día a día. 

Yo abro el Twitter con cuidado, y trajo de abrirlo pocas veces al día porque me da algo de miego encontrarme con cosas como:

Y mis compañeros de trabajo que se ausentaron de la oficina durante alrededor de cuatro horas para ver si había chance de invertir sus utilidades en este mercado, le dan la razón al profesor Guerrero.  

lunes, 4 de noviembre de 2013

Mensajes no tan subliminales

Una de mis actividades favoritas cuando era preparadora, era retar a los muchachos a encontrar canciones que tuvieran que ver que alguno de los conceptos que se estudian en microeconomía I. Tal vez lo hice una o dos veces, pero hoy escuché una canción que me recordó cuánto me gustaba este "jueguito". En este post, cinco canciones y cómo se relacionan con la economía. Los enlaces dirigen a los vídeos en YouTube. 

El costo 'e la vida sube otra vez, el peso que baja, ya ni se ve
y las habichuelas no se pue'n comer, ni una libra de arroz, ni una cuarta 'e café
...Y la medicina eh, ya ves, camina al revés
aquí no se cura eh, ya ves, ni un callo en el pie

El Cuarteto de Nos - Nada es gratis en la vida. Tema: ética y costo de oportunidad.
Sea con dinero o no siempre se paga un favor y si veo que algo es fácil yo dudo enseguida
Pague antes o después la cuenta va a aparecer y está claro de que nada es gratis en la vida

Juan Luis Guerra - Buscando visa para un sueño. Tema: costos de transacción. 
Eran las cinco de la mañana, un seminarista, un obrero
con mil papeles de solvencia, que no les dan pa' ser sinceros
Eran las siete e la mañana y uno por uno al matadero
pues cada cual tiene su precio buscando visa para un sueño

Decisiones - Ruben Blades. Tema: Análisis costo-beneficio/Riesgo
La ex-señorita no ha decidido qué hacer. En su clase de Geografía, la maestra habla de Turquía
mientras que la susodicha sólo piensa en su desdicha y en su dilema ¡Ay, qué problema!
En casa, el novio ensaya qué va a decir. Seguro que va a morir cuando los padres se enteren.
Y aunque él, otra solución prefiere, no llega a esa decisión porque esperar es mejor, a ver si la regla viene.
Decisiones (Ave María), cada día (Si señor). Alguien pierde, alguien gana ¡Ave María!
Decisiones, todo cuesta. Salgan y hagan sus apuestas, ¡Ciudadanía!

Juan Luis Guerra - El Niágara en bicicleta. Tema: Bienes públicos/Fallas del Estado
Hay que chequearte la presión pero la sala está ocupada, y mi querido
en este hospital no hay luz para un electrocardiograma