Así es, ya pasaron 10 semanas desde primera clase en Lidera. Vistas las clases, hechas las tareas, solo me queda esperar el próximo correo -el miércoles- con mis notas.
El momento reflexivo/melancólico abarcó los dos o tres días inmediatamente posteriores al extramuro. Hoy me siento optimista aún imaginando que la historia pudiera llegar hasta aquí, pues somos cerca de 180 estudiantes y sólo 100 pasan a la segunda fase del programa, los 100 con mejor desempeño a lo largo de estas 10 semanas, fugaces 10 semanas...
Mi última sesión de clases fue sobre cultura popular venezolana. Había un psicólogo, Alejandro Moreno, y un historiador (no recuerdo su nombre pero ese fue el que me dio la clase). Fue la primera clase a la que asistí en que el profesor hablaba más que los alumnos, y hasta los interrumpía a veces. Ese último resultó ser un tema muy interesante, se justifica la pasión de nuestro profesor y su necesidad de encadenarse.
El hecho de recibir mis notas el próximo miércoles no será garantía de continuar en el programa, así que esa información no estará disponible el próximo lunes en este blog. En su lugar, espero escribir sobre cuatro cosas trascendentales que me ocurrirán en los próximos días: daré mi última clase como preparadora, tendré mi última clase (clase magistral, protocolo de graduandos), haré mi marcha triunfal y el sábado voy a brindar en la cervezada de mi futuros colegas, mis amigos que se gradúan en diciembre =).