No podría leer toda la noche aunque quisiera, eso requiere resistencia física y mental, y las tengo agotadas en este momento.
He tenido que alejarme de las fuentes de información para poder calmar mis nervios, de hecho tal cómo lo comentaba con Yune hace unos días, ya no se trata de sólo de leerlo en Twitter, lo veo y lo vivo todos los días: puedo abstenerme de abrir el Twitter pero no puedo hacer abstracción de Chacao y Altamira, están ahí con su caos, las estaciones de metro cerradas, gas lacrimogeno, muchos efectivos de la Policia Nacional Bolivariana y la Guardia del Pueblo en sus motos, armados, calles y avenidas cerradas. Y apenas es lunes, otra vez...
En dos días vuelve a ser miércoles 12 ¿qué se nos ocurrirá para celebrar el primer mes de protesta? Cuando todo esto empezó, Paola me preguntó si prefería la calma previa al desastre de las protestas. Creo que estamos en un punto de no retorno, en serio, así que es poco importante lo que yo prefiera. Ahora lo que me asusta un poco es la posibilidad de que podamos aprender a vivir con esto, con la represión y las guarimbas como parte de nuestra "cotidianidad".
No hay comentarios:
Publicar un comentario