lunes, 14 de enero de 2013

Tu no has visto nada

Esta semana, una de mis tías -que vive en otra ciudad- estuvo de visita en mi casa, se quedó por casi ocho días. Justo en esta semana que yo me acabo de reintegrar al trabajo y a Lidera. Mi tía sólo me veía un ratico en las noches, antes de que yo me encerrara en mi cuarto a leer y a escribir para el proyecto de políticas públicas. Jamás me vio despertar una mañana, si era día de semana yo ya estaba en la oficina a la hora que ella se levantaba, el sábado estuve todo el día en Caracas y el domingo antes de las 10 am en San Diego. 

"Tus papás te van a tener que comprar un carro para que puedan descansar"; "No mija, agarra vacaciones y deja que los demás también agarren vacaciones", "Tu prima manda a decir que te estás matando", y así todas las frases que encontró para manifestar su asombro/horror porque yo no me puedo quedar quieta en mi casa, claro, siempre puedo quedarme en mi casa, pero no quieta, así no es divertido. 

Hoy fue el colmo. Estaba en el aeropuerto, junto a mis padres, acompañándola, cuando recordé que hace dos meses a un compañero de trabajo le confiscaron un extintor que intentó transportar en su maleta. Después de que le hicieron el chequeo a mi tía, yo como quien no quiere la cosa le planteé el caso a uno de los empleados de la aerolínea y le pregunté qué debía hacer la próxima vez que a algún compañero le confiscaran algo. Después de una breve conversación, el empleado fue a la oficina a preguntar y regresó con el extintor. 

Mi tía me ve y me pregunta "¿qué haces tu con ese extintor muchacha loca?". Jajaja, ay tía, te faltó verme ayer por un huequito mientras entrevistaba autobuseros y perseguía a un autobús por San Diego. Tu no has visto nada.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario