La vida es una sucesión de etapas. Cuando frecuentas a personas que son contemporáneas contigo y van creciendo juntos, suele ocurrir lo siguiente: todos cumplen 15 años el mismo año, todos dejan el bachillerato el mismo año, todos entran a la universidad el mismo año, todos cumplen 18 el mismo año, sí son nerds es probable que todos se conviertan en preparadores el mismo año, luego todos cumplen 20 -y empiezan a sentirse viejos- el mismo año, dejan la universidad el mismo año, se convierten en asalariados el mismo año, y así sucesivamente.
Llega un momento en que incluso piensas que enserio vas a frecuentar a las mismas personas por el resto de tu vida. Hasta que un día pasa algo que cambia totalmente el curso de las cosas, empiezan a casarse, tienen hijos o deciden irse del país.
Irse del país... Sea cual sea el motivo, el potencial emigrante siempre suele estar muy entusiasmado y en muchos casos hasta optimista, aunque ninguna actitud más evidente que su determinación a emigrar, que para mi es lo que al final cuenta. En ese momento la amistad para toda la vida se redimensiona, hasta que el potencial emigrante dice "Podrás ir a visitarme cuando quieras, y no tendrás que gastar en hotel" o pregunta "¿Por qué no te vas también?", y empiezas a cuestionarte tu plan de vida, pensando que tal vez han llegado a ese año en que todos deben salir del país.
También se vale probar con otro grupo de contemporáneos, los que se casan y/o tienen hijos por ejemplo, son la otra opción.
así es la vida mami!
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