La campaña del ganador no fue, a mi modo de ver las cosas, mejor que la campaña del candidato de la Unidad. Claro, como dice mi amigo Jesús, en momentos como estos cada quien ve lo que quiere ver.
Sin embargo, es muy cierto que el hombre ha sabido ganarse el cariño de la gente, su lealtad. No parece tener seguidores, sino fanáticos. Sus fallas y las carencias de la administración que dirige son evidentes, pero aún así un poco más de la mitad de los venezolanos lo perdonan y lo premian con un nuevo período para que continúe presidiendo al país.
Cada día que pasa, sus descuidos nos afectan a todos un poquito. Los que tenemos memoria lo notamos. Los demás no.
Conozco a algunas personas que han sido beneficiadas directamente por acciones del gobierno o de sus instituciones. Dos de esas personas estaban enfermas de cáncer. Una de ellas se trató en Cuba, la otra en Caracas. El gobierno "les salvó la vida".
Es difícil convencer a una persona que ha pasado por eso por qué es necesario cambiar la forma de hacer las cosas. También es difícil, en plena depresión, convencer a alguien de que todo va a estar bien, de que seis años pasan rápido.
... La vida sigue...
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