A mi me tocó un martes, creo que era 24 de Abril. El día en que te toca entregar los rústicos del trabajo de grado es un de los días en que la ansiedad alcanza máximos históricos en tu vida como estudiante.
Hoy fue el turno de mis compinches de toda la carrera. Yune dice que están con "la adrenalina a millón", y les creo. Ya les he advertido que la emoción y el miedo/angustia/pánico no van a desaparecer hasta que no les entreguen la carta con el veredicto de "APROBADO".
Comprendo lo que sienten porque lo viví, de lo contrario pensaría que son muy dramáticos. Desde donde yo estoy es imposible que algo salga mal con ellos y su trabajo, pero así es como debe ser, ellos deben vivir los nervios provocados por la incertidumbre de los resultados, para después vivir la euforia de celebrar esos resultados.
Aquí entre nos, para mi la incertidumbre no es tal. En Diciembre tengo colegas nuevos, he dicho.
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