lunes, 7 de mayo de 2012

¿Dónde va ese libro?

El jueves pasado fui a reunirme con mi compañera, la preparadora, y mis jefes, los profesores de Microeconomía I, conversamos acerca de la posibilidad de asignarle a los alumnos una lectura para su próxima evaluación, que es la primera del semestre. Hacemos el esfuerzo por asignar algo que sea didáctico y entretenido, porque nos interesa cautivarlos. Cuando me ofrecí a ayudar a encontrar una lectura tenía tres opciones para consultar: El Economista camuflado, FreakonomicsCuanto mas sexo mas seguro.

El primero lo escribió un inglés, y aunque es un muy buen libro, uno se pierde fácil cuando Tim Harford empieza a hacer referencias a la ciudad y la cultura londinenses. Freakonomics es bueno, pero Superfreakonomics es mejor y aún no encuentro un artículo que supere a "¿en qué se parece una prostituta callejera a un Santa Claus de una tienda por departamentos?", ya hice mi recomendación, un par de capítulos de Cuanto mas sexo mas seguro, el libro de Steven Landsburg.

Ese libro lo compré cuando estaba en el 5to semestre. Todavía recuerdo la cara de incredulidad de mis padres cuando les dije el título del libro que andaba buscando, así como las caras de incomodidad y un poco de vergüenza de los encargados de las librerías en donde preguntaba y de los padres que estaban en caja pagando los útiles de sus hijos, con los niños al lado, cuando yo llegaba a preguntar por el libro.

Finalmente lo encontré en una librería de un gran centro comercial de mi ciudad natal. Los encargados, un par de jóvenes, se sorprendieron al leer la contraportada del libro y me preguntaron qué estudiaba yo, cuando respondí "Economía" dijeron: "¡Ah, con razón! Este libro esta mal ubicado, lo teníamos en el estante del fondo del local, en la sección de adultos, junto con el Kamasutra y eso".

Mi primera lección para mis alumnos de este semestre: Economía no es sólo Ingreso Nacional, Inflación y Desempleo, es más, mucho más (del precio sombra de los hijos, del aborto, del crimen, del tráfico de drogas, de venta de órganos, de corrupción) e incluso más sencillo, entretenido y controversial. En esta carrera hay literatura como para no aburrirse nunca, más bien es literatura para estar fascinado de por vida.

1 comentario:

  1. Voy a dedicar un rato para hacer un comentario particular sobre lo ultimo " en economía hay literatura para no aburrirse nunca".. cuidado también hay mala literatura. Un economista tiene que hilar fino, para no caer en el terreno de los juicios de valor y lo "no científico" los análisis requieren todos cuidado suficiente, no siempre es posible hacer esto, y algunos "colegas" pierden esa capacidad. Los textos mencionados arriba están hilados tan fino que el ojo no educado pierde la noción de que quien habla es un economista y que lo que dice nace todo de la ciencia económica.

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